La Comisaría de Familia lleva bienestar a las aulas rurales de Maicao con talleres sobre convivencia

El equipo de la Comisaría de Familia de Maicao realizó una jornada pedagógica en la Institución Educativa Indígena No. 4, sede Majayutpana, para fortalecer las habilidades emocionales de estudiantes y promover el buen trato. A través de dinámicas participativas, juegos e integración, abordaron temas como bullying, gestión de emociones y prevención de violencia. La iniciativa, realizada con Aldeas Infantiles, busca crear espacios seguros donde los menores expresen sus sentimientos y desarrollen relaciones respetuosas.
En las zonas rurales, el trabajo por proteger a la infancia es cada vez más necesario. Por eso la Comisaría de Familia de Maicao sigue apostando por llevar sus programas directamente a las comunidades, esta vez hasta la Institución Educativa Indígena No. 4, en la sede Majayutpana. El objetivo era claro: fortalecer las habilidades emocionales de los estudiantes y crear espacios donde aprendan a convivir sin violencia.
La jornada que realizaron no fue de las típicas charlas aburridas. El equipo interdisciplinario de la Comisaría, en articulación con Aldeas Infantiles, diseñó actividades lúdicas donde los niños, niñas y adolescentes pudieron aprender jugando, reflexionando y compartiendo sus experiencias. Abordaron temas que tocan la realidad de muchas comunidades: el bullying, cómo gestionar las emociones, la convivencia escolar y la prevención de la violencia en casa.
Lo importante de este tipo de iniciativas es que van más allá de simplemente transmitir información. Se trata de crear escenarios donde los menores realmente se sientan escuchados, donde puedan expresar lo que sienten y fortalecer su autoestima. Estas habilidades sociales que desarrollan les permiten relacionarse de manera más respetuosa con sus compañeros, maestros y en sus propias familias.
La jornada también sensibilizó a la comunidad educativa sobre la importancia de identificar cuándo una conducta está afectando el bienestar emocional de los estudiantes. Es decir, no solo se trabajó con los menores, sino también se les pidió a docentes y padres de familia que estén atentos y que desde sus espacios promuevan acciones preventivas.
Desde la Comisaría destacaron que este tipo de trabajo coordinado entre entidades públicas, organizaciones sociales y escuelas es fundamental para garantizar que los niños y adolescentes se desarrollen integralmente. En territorios rurales como este, donde los recursos a veces son limitados, estas estrategias adquieren aún más valor para construir comunidades más protectoras e inclusivas.
Con iniciativas como estas, la administración municipal continúa acercando su oferta institucional directamente a donde está la gente, promoviendo espacios donde se escuche a los menores, se aprenda juntos y se participe activamente en la construcción de convivencia pacífica.
Fuente original: Guajira News
