La canasta familiar baja 1,8% en un año, pero frutas y verduras siguen sacando dinero del bolsillo

El costo de la canasta básica en Colombia cayó levemente entre febrero de 2025 y febrero de 2026, pasando de 151.188 pesos a 148.567 pesos. Sin embargo, productos frescos como pollo, tomate y plátano siguen encareciendo la compra diaria de las familias. Las ciudades más caras son Bogotá y Bucaramanga, mientras que Villavicencio ofrece los mejores precios.
Las noticias de inflación y precios suelen ser deprimentes, pero esta vez hay un respiro pequeño: la canasta de productos básicos que usa el colombiano promedio en casa se abarató un 1,8 por ciento en el último año. Según un informe de la firma Emporia Consultores y Asociados, ese carrito de compras esencial pasó de costar 151.188 pesos en febrero de 2025 a 148.567 pesos en febrero de 2026. No es un ahorro de ensueño, pero en un contexto donde los precios normalmente suben, algo es algo.
El análisis estudia 23 productos que consideran esenciales: desde alimentos básicos hasta artículos de aseo. Los datos vienen de siete ciudades principales: Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Pasto y Villavicencio. El trabajo es riguroso: levantaron precios semanalmente en cadenas como Grupo Éxito, Jumbo, Tiendas Ara y D1 para sacar promedios confiables. La buena noticia tiene protagonistas claros. El detergente en polvo se abarató casi 12 por ciento. El arroz bajó 2,9 por ciento y la papa pastusa 3,1 por ciento. Incluso productos lácteos como el queso campesino registraron caídas cercanas a 5,8 por ciento. Esos descensos fueron lo que permitió que la canasta bajara en promedio.
Pero aquí viene la mala noticia que seguramente ya has sentido en el supermercado: los alimentos frescos siguen subiendo. La pechuga de pollo, la cebolla cabezona, el plátano verde y el tomate chonto todos registraron aumentos significativos durante el año. Esto tiene sentido: estos productos dependen de factores climáticos, logística y disponibilidad de cosechas, lo que los hace mucho más volátiles que un empaque de arroz. Eso explica por qué aunque el promedio baje, muchas familias sienten que comprar verduras y proteína fresca cada vez cuesta más.
La geografía también importa. Si vives en Villavicencio, tienes suerte: la canasta familiar promedio cuesta 145.679 pesos. En Barranquilla son 146.090 pesos y en Cali 146.393 pesos. Pero si estás en Bogotá, prepárate a pagar 152.479 pesos por lo mismo, casi 7.000 pesos más que en Villavicencio. Medellín está en el medio con 147.771 pesos, Pasto con 149.578 y Bucaramanga con 151.984 pesos. Estas diferencias tienen explicación: logística, costo de transporte y disponibilidad local de productos afectan lo que pagas en tu tienda.
El mensaje final es que aunque hay un respiro con esa caída de 1,8 por ciento, el mercado sigue siendo desigual. Algunos productos dan tregua, pero los alimentos frescos, que son lo que más consume una familia en la comida cotidiana, continúan presionando el presupuesto. La volatilidad de estos precios es un problema estructural que las familias colombianas seguirán sintiendo cada vez que van al mercado.
Fuente original: Portafolio - Economía