La Boquilla siembra esperanza: 3.000 manglares para salvar la Ciénaga de la Virgen
La Ciénaga de la Virgen recibe un respiro con una jornada de reforestación que plantará 3.000 manglares en áreas destruidas por invasiones y rellenos ilegales. La iniciativa reúne a autoridades ambientales, organizaciones y mujeres afrodescendientes de la comunidad para restaurar este ecosistema estratégico del Caribe colombiano. Simultáneamente, avanzan investigaciones para identificar responsables de los daños ambientales detectados en operativos recientes.
La Ciénaga de la Virgen le apuesta a una segunda oportunidad. En el corregimiento de La Boquilla, un equipo de autoridades ambientales y organizaciones ha puesto en marcha una ambiciosa jornada ecológica que busca sembrar 3.000 plántulas de manglar en zonas que han sido devastadas durante años por rellenos clandestinos, ocupaciones ilegales y tala sin control. No es un trabajo sencillo, pero es urgente.
Detrás de esta iniciativa están la Guardia Ambiental Colombiana, Cardique, la fundación Saving The Amazon y mujeres afrodescendientes de la zona que conocen bien lo que significa perder territorio y biodiversidad. El objetivo es recuperar sectores críticos de un manglar que ha sido golpeado repetidamente. Estos árboles que crecen en el agua son guardianes naturales: detienen la erosión, impiden nuevas invasiones y albergan la vida marina que ha sido rechazada por la contaminación.
Los manglares que plantarán funcionarán como una barrera viva contra el deterioro, ayudando a recuperar parte de la fauna y flora que el ecosistema ha perdido. Pero la reforestación es apenas la mitad de la batalla. Según el director de la Guardia Ambiental Colombiana, Roberto Ruiz, "este proceso cuenta con el acompañamiento del Consejo Nacional de Lucha contra la Deforestación y Delitos Ambientales (Conaldef), entidad que adelanta investigaciones para establecer responsabilidades frente a daños ambientales, contaminación y aprovechamiento ilegal de terrenos."
Los operativos de inspección en La Boquilla no han estado solos. La Policía Nacional, la Dijín, la Defensoría del Pueblo y la Oficina de Control Urbano del Distrito han participado en recorridos de vigilancia y han recopilado evidencia para identificar a quiénes están detrás de estas afectaciones. Detectaron graves daños en sectores de bajamar donde las ocupaciones ilegales han sido especialmente destructivas.
Las autoridades prometen que esto no es un acto aislado. Anunciaron que continuarán con operativos regulares, mesas de trabajo con la comunidad y vigilancia constante para proteger la Ciénaga de la Virgen. Es un compromiso que no se puede abandonar, porque estamos hablando de uno de los ecosistemas más vitales de Cartagena y del Caribe colombiano, una zona que respira cuando la cuidan y que sufre cuando la abandonan.
Fuente original: Las Noticias Cartagena



