La 'blue lizard': la lagartija que solo existe en San Andrés y que cambia de color al crecer

En San Andrés habita la 'Cnemidophorus espeuti', una lagartija endémica que no existe en ningún otro lugar del mundo. Investigaciones recientes revelaron que es territorial, ágil y con hábitos muy particulares. Los científicos estudian estas especies únicas para proteger la biodiversidad de la Reserva Seaflower en el marco del Día Internacional de la Diversidad Biológica.
Cada 22 de mayo el mundo conmemora el Día Internacional de la Diversidad Biológica, una fecha que la Organización de las Naciones Unidas creó para recordarnos algo fundamental: a pesar de todos nuestros avances tecnológicos, seguimos dependiendo completamente de la naturaleza para vivir. Del agua que bebemos hasta los medicamentos que tomamos, todo viene del planeta. Por eso proteger la vida en todas sus formas no es un lujo, sino una necesidad urgente.
San Andrés es un ejemplo perfecto de por qué esta protección importa. La Reserva de Biosfera Seaflower alberga una riqueza de vida única, con al menos tres animales endémicos, es decir, especies que solo existen de forma natural en este territorio. Uno de ellos es la 'blue lizard' o 'Cnemidophorus espeuti', una pequeña lagartija que comparte el archipiélago con otras joyas como el pájaro chincherry y la culebra roja de San Andrés.
La bióloga sanandresana Maria Victoria Cubillos Abrahams decidió estudiar a fondo esta especie para su tesis en la Universidad del Magdalena. Lo que descubrió es fascinante: estas lagartijas nacen verdes, pero los machos adultos desarrollan intensos tonos azules y verdes, mientras las hembras mantienen su color verdoso. Son corredoras veloces que se activan principalmente al mediodía, cuando aprovechan el calor del sol para obtener energía. "Esta especie es 'full' territorial, especialmente los machos", explicó Cubillos, recordando que durante su trabajo de campo vio varias veces machos peleando entre sí por hembras o territorio, mordiéndose con una violencia que dejaba a algunos con heridas o mutilaciones.
Entre 2021 y el desarrollo de su investigación, Cubillos y el equipo de la Fundación Gecos (una ONG basada en Santa Marta dedicada al estudio de reptiles) realizaron observaciones en cuatro lugares diferentes: el manglar de Old Point, la laguna Big Pond, el Jardín Botánico y un potrero cerca de Los Corales. Fue en estos dos últimos espacios donde la especie fue más abundante, mientras que en el manglar casi no aparecía por ser un área muy cubierta. Las lagartijas prefieren sitios con pavimento como carreteras o andenes, y lugares muy calientes como las rocas.
El comportamiento de la 'blue lizard' también reveló patrones claros. El pico de actividad ocurre entre las once de la mañana y las dos de la tarde; después de eso son mucho más difíciles de ver. Durante el estudio se confirmó que se alimentan principalmente de insectos e incluso de lagartijas más pequeñas, presentando un comportamiento de canibalismo que sorprendió a los investigadores.
Ahora Cubillos continúa su formación en la Universidad Nacional de Colombia, sede Caribe, pero ha decidido cambiar su enfoque hacia las aves del archipiélago. Aunque su trabajo con la 'blue lizard' haya terminado, sus hallazgos contribuyen a un objetivo más amplio: entender y proteger las especies únicas que hacen de San Andrés un lugar irreemplazable en el planeta. Porque como recordó la ONU al adoptar el Marco Kumming-Montreal en diciembre de 2022, proteger la biodiversidad depende de acciones locales comprometidas que, aunque comiencen a pequeña escala, pueden generar cambios globales.
Fuente original: El Isleño
