La antorcha parasuramericana enciende la esperanza en Valledupar

La antorcha de los Juegos Parasuramericanos 2026 recorrió las principales avenidas de Valledupar y fue encendida en la plaza Alfonso López con la participación de Tobalito, mascota oficial, y Gustavo Guerrero, atleta vallenato de lanzamiento de jabalina. El evento reunió a miles de personas al ritmo de la música tradicional. La ciudad se prepara para recibir a más de 1.064 paraatletas de 11 países del continente.
Con música de acordeón, caja y guacharaca de fondo, Valledupar le abrió las puertas a los Juegos Parasuramericanos 2026. La antorcha que simboliza estos juegos llegó a la plaza Alfonso López después de recorrer las principales avenidas de la capital del Cesar, encendiendo la ilusión de miles de vallenatos que salieron a las calles para presenciar este momento histórico para la región.
El recorrido comenzó en Codazzi y tuvo paradas estratégicas por toda la ciudad. A las cinco de la tarde, en la glorieta de la Terminal de Transportes, Tobalito, el personaje oficial de las justas deportivas, recibió la antorcha. Luego fue trasladada a la glorieta de los Músicos, donde la recibió Gustavo Guerrero, un para atleta vallenato convocado a la Selección Colombia en la modalidad de lanzamiento de jabalina. Guerrero llevó el fuego hasta la plaza Alfonso López en medio de una puesta en escena llena de cultura, folclor y fuegos artificiales que contagió a la ciudad entera.
El alcalde de Valledupar expresó el significado profundo de este momento para la comunidad. "Estos no es solo fuego, son más de miles historias de superación y resiliencia", señaló el mandatario local. "Que este fuego sea el símbolo que ilumine el progreso de nuestra ciudad, porque lo que nos hemos propuesto lo hemos cumplido. Hoy podemos decir que le cumplimos al mundo", añadió.
Con este encendido del pebetero en uno de los escenarios más emblemáticos de Valledupar, la ciudad se alista para recibir a más de mil 64 para atletas provenientes de 11 países del continente. El fuego que ahora ilumina la plaza Alfonso López representa mucho más que un símbolo deportivo: es la bienvenida a historias de resiliencia y la promesa de que cada visitante que llegue a Valledupar se llevará consigo el calor y la hospitalidad de sus gentes.
Fuente original: Diario del Cesar

