Kashibots: del corazón de La Guajira al mundial de robótica en México
El equipo Kashibots, primer grupo guajiro en competir internacionalmente en robótica, viajó a México para representar a Colombia en la First Lego League. Los estudiantes del municipio de Albania llegaron tras meses de preparación en diseño y programación. A pesar de la falta de apoyo institucional, las familias y la comunidad educativa consiguieron los recursos mediante rifas y aportes voluntarios para hacer realidad el viaje.
En La Guajira acaba de ocurrir algo que pocos creían ver: un equipo de estudiantes locales empacó sus robots, se despidió de sus familias y se lanzó hacia México con la misión de representar a Colombia en la First Lego League, una de las competiciones de robótica más reconocidas del planeta. Se llaman Kashibots, vienen del municipio de Albania, y para el departamento caribeño significan un hito histórico: son el primer grupo guajiro en atreverse con una competencia internacional de esta envergadura.
Los chicos no llegaron a este punto por casualidad. Meses de trabajo intenso en diseño, programación y desarrollo de prototipos tecnológicos los prepararon para este momento. Es el tipo de esfuerzo que uno no siempre ve destacado en los medios, pero que marca diferencias en las comunidades educativas. El viaje tenía un propósito claro: poner en el mapa internacional el talento científico que existe en La Guajira, un departamento que pocas veces sale mencionado por sus iniciativas tecnológicas.
Lo que no se pudo ocultar, sin embargo, fue la batalla que significó hacer posible este viaje. Las instituciones no pusieron los recursos suficientes para cubrir traslados y viáticos. Entonces pasó lo que suele pasar en estos casos: la comunidad se movió. Los padres de familia, docentes y amigos organizaron rifas, actividades benéficas y aportaron de su propio bolsillo para que estos jóvenes no se quedaran en casa. Es una de esas historias que dicen más sobre La Guajira que cualquier titular sobre desarrollo.
Los Kashibots viajaron con esa mezcla de emoción y responsabilidad que llevan todos los representantes de sus pueblos en competencias grandes. Van buscando reconocimientos que demuestren que aquí, en la región caribeña, también hay potencial para la innovación y la ciencia. Y ya, simplemente por haberlo logrado, han dejado una lección para otros estudiantes guajiros que probablemente estarán viendo que la robótica educativa no es un lujo de capitales, sino una puerta que también pueden abrir desde cualquier municipio del departamento.
Fuente original: Diario del Norte

