Justicia ordena reconstruir peaje Papiros: fin a años de riesgo vial entre Barranquilla y Puerto Colombia
El Tribunal del Atlántico falló a favor de la Procuraduría y ordenó reconstruir la caseta del peaje Papiros para cumplir normas de seguridad vial. La infraestructura representaba una amenaza para conductores, motociclistas, ciclistas y peatones, además de afectar la movilidad y economía de la región. Varias entidades públicas están obligadas a ejecutar la decisión, que podría incluir la reubicación de la caseta en la vía al Mar.
Después de años de reclamos sobre las condiciones inseguras de una vía que miles de personas transitan diariamente, el Tribunal del Atlántico tomó una decisión que muchos en la región esperaban. Un fallo judicial le dio la razón a la Procuraduría General de la Nación en su acción popular contra el peaje Papiros, ubicado en el corredor entre Barranquilla y Puerto Colombia, ordenando su reconstrucción y adecuación a los estándares de seguridad vial que exige la ley.
El problema no era nuevo. Según la Procuraduría, la infraestructura del peaje y su báscula de pesaje representaban un riesgo constante para quienes usaban esa carretera: conductores de vehículos, motociclistas, ciclistas y peatones enfrentaban condiciones que comprometían su integridad. Más allá de lo que significaba para la seguridad personal, estos defectos también habían golpeado la movilidad de la zona, ahuyentado turismo y frenado la actividad económica de los municipios cercanos.
Con esta sentencia, la responsabilidad de actuar ahora recae en múltiples hombros. El Ministerio de Transporte, la ANI, el INVIAS, la Agencia Nacional de Seguridad Vial, la Gobernación del Atlántico, el municipio de Puerto Colombia y la empresa concesionaria Costera Barranquilla-Cartagena S.A.S. están obligadas a ejecutar el fallo. Los funcionarios ya estudian varias opciones, entre ellas una posible reubicación de la caseta en la vía al Mar, lo que podría significar una solución más integral al problema.
La Procuraduría celebró el resultado como una victoria para la comunidad, reafirmando su rol como guardiana de los derechos colectivos de los ciudadanos. Es el tipo de fallo que recuerda que cuando hay riesgos que afectan a muchas personas, las instituciones deben moverse para protegerlas.
Fuente original: Seguimiento
