Justicia colombiana condena a "Otoniel" a 30 años de cárcel por terrorismo y homicidios

Un juzgado especializado de Antioquia condenó a Dairo Antonio Úsuga David, "Otoniel", a 30 años de prisión tras un preacuerdo con la Fiscalía. El exlíder del Clan del Golfo enfrenta cargos por terrorismo, homicidio agravado, tortura y desplazamiento forzado, entre otros delitos cometidos mientras dirigía la organización delincuencial. Actualmente preso en Estados Unidos con una condena de 45 años por narcotráfico, esta sentencia colombiana se ejecutaría una vez termine de cumplir su pena en el extranjero.
La justicia colombiana cerró un capítulo importante en la lucha contra el crimen organizado al condenar a 30 años de cárcel a Dairo Antonio Úsuga David, más conocido como "Otoniel". El Juzgado Séptimo Penal Especializado de Antioquia ratificó esta semana un preacuerdo entre el capo y la Fiscalía, acumulando una lista de cargos que incluye terrorismo, concierto para delinquir agravado, homicidio agravado, tentativa de homicidio, tortura agravada, desplazamiento forzado y tráfico de armas. Úsuga David se encuentra actualmente en una cárcel federal de Estados Unidos.
El proceso judicial contra el exlíder del Clan del Golfo comenzó en diciembre de 2019, cuando fue declarado reo ausente mientras se mantenía en la clandestinidad dirigiendo su organización desde el Urabá antioqueño. En ese momento era considerado el delincuente más buscado del país. Después de su captura en 2021 y su extradición a Estados Unidos al año siguiente, la máquina judicial colombiana continuó su curso hasta llegar a esta sentencia.
Los cargos que lo condenaron responden a actos concretos. Uno de los más graves fue su participación en un paro armado ilegal entre el 31 de marzo y el 1 de abril de 2016, cuando el Clan del Golfo impuso un régimen de terror en varias regiones tras la muerte de uno de sus integrantes. Durante esas 48 horas, bloquearon autopistas, cerraron comercios e incendiaron vehículos. En ese contexto, fue responsabilizado por la muerte del capitán del Ejército Andrés Lugo López, quien viajaba de civil con su esposa en Turbo cuando fue atacado en un retén ilegal con ráfagas de fusil y una granada.
Otro caso específico fue el asesinato de José Yimer Cartagena Úsuga el 11 de enero de 2017 en Carepa. Este líder social de 30 años, vicepresidente de la Asociación Campesina del Alto Sinú y miembro de Marcha Patriótica, fue sacado a la fuerza de una camioneta, torturado y asesinado con armas blancas. También fue condenado por desplazamiento forzado contra Diego Ferney Gómez Bedoya, cantante y sobrino del "rey del despecho" Darío Gómez, a quien amenazó en 2014 obligándolo a abandonar el país.
La sentencia colombiana se suma a otras condenas previas. En Estados Unidos enfrenta una pena de 45 años por narcotráfico. Además, carga con responsabilidad en la masacre de Mapiripán ocurrida entre el 15 y el 20 de julio de 1997, cuando operaba en las filas de las autodefensas. Ese crimen dejó al menos 45 cadáveres identificados, aunque pobladores aseguran que las víctimas pudieron superar los 100, con cuerpos desaparecidos en el río.
Según lo ordenado por el juzgado colombiano, "una vez el procesado cumpla la pena impuesta en el país requirente o sea puesto a disposición de las autoridades colombianas por cualquier causa, deberá ser inmediatamente entregado a las autoridades judiciales competentes de Colombia para que dé inicio al cumplimiento de la pena impuesta mediante la presente sentencia". Mientras tanto, el liderazgo del Clan del Golfo recayó en Jobanis Ávila Villadiego, conocido como "Chiquito Malo", quien actualmente adelanta negociaciones de paz con el gobierno de Gustavo Petro.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

