Juez admite demanda para frenar sacrificio de hipopótamos en Colombia
Un juzgado en Antioquia aceptó estudiar una tutela que busca detener el sacrificio de hipopótamos en el país, reabriendo una polémica que divide al Gobierno y defensores de animales. La demanda pide implementar métodos alternativos como anticoncepción y esterilización, argumentando que estos animales son seres sintientes. Se estima que hay entre 160 y 200 hipopótamos en Colombia, una población que podría crecer sin control en los próximos años.
La justicia antioqueña ha abierto las puertas a un debate que lleva años generando tensión entre ambientalistas y defensores de los derechos animales. Un juez admitió para estudio una tutela que busca detener el sacrificio de hipopótamos en Colombia, una especie que llegó al país durante la época de Pablo Escobar y que hoy representa uno de los dilemas más complejos de la conservación ambiental nacional.
La demanda presentada pide que "se ordene a las entidades accionadas implementar un plan integral de control poblacional no letal, basado en métodos científicos como anticoncepción y esterilización". Quienes presentaron la acción de tutela argumentan que los hipopótamos son seres sintientes y que, por tanto, sacrificarlos vulneraría su bienestar animal.
El caso se complica aún más por una sentencia del 2012 del Tribunal Administrativo de Antioquia que prohíbe la caza controlada de estos animales. Javier Valencia González, director general de Cornare, la corporación autónoma regional competente, reconoce esta complejidad: "hay una sentencia de 2012 del Tribunal Administrativo de Antioquia en el que se prohíbe esa caza controlada, entonces, mirar como se fluye para lograr esa instrucción que nos da el Ministerio de Ambiente a las corporaciones autónomas regionales".
El panorama se torna más urgente cuando se conoce que actualmente hay entre 160 y 200 hipopótamos en el territorio colombiano, una cifra que podría dispararse en los próximos años. Desde la perspectiva ambiental, David Echeverry López, jefe de la Oficina de Biodiversidad de Cornare, advierte que "se trata de una especie invasora, muy peligrosa no solo para la diversidad nativa colombiana, sino para los grupos de pescadores".
De esta manera, la polémica queda en manos de la justicia. Mientras el Gobierno nacional considera que el sacrificio es necesario para proteger los ecosistemas colombianos, los animalistas lo rechazaban categóricamente. La decisión del juez podría marcar el camino a seguir en la gestión de una especie que, por ahora, sigue siendo una incógnita para el país.
Fuente original: Telemedellín

