Juegos Corregimentales 2026: 32 años llevando el deporte a las comunidades olvidadas de Cartagena

Los Juegos Corregimentales regresan en 2026 como uno de los eventos deportivos más importantes del Distrito. Con tres décadas de historia, estas competencias han transformado la vida en las zonas rurales e insulares de Cartagena, permitiendo que más de 3.000 deportistas de 28 corregimientos participen durante cuatro meses. Lo que comenzó en 1994 como una respuesta al abandono estatal se consolidó como plataforma que descubrió talentos que llegaron al deporte profesional.
Después de más de treinta años trabajando en serio por la integración comunitaria y el desarrollo social del deporte en las zonas rurales e insulares de Cartagena, los Juegos Corregimentales volverán en 2026 como uno de los eventos deportivos más importantes del Distrito. El lanzamiento oficial se realizó el viernes 8 de mayo en la Universidad Libre, donde las autoridades deportivas presentaron los detalles de la programación y las delegaciones que competirán.
La fiesta del deporte comunitario abrirá sus puertas el próximo 24 de mayo en el estadio de sóftbol Adán Pereira, en La Boquilla. Durante cuatro meses consecutivos, más de 3.000 deportistas provenientes de 28 corregimientos y veredas medirán fuerzas en atletismo, béisbol, canotaje, fútbol, sóftbol y microfútbol. Esta es la competencia que el IDER (Instituto de Recreación, Deporte y Educación Física) considera el corazón del deporte social comunitario en la región.
La historia de estos juegos tiene raíces profundas. Todo comenzó en 1993, cuando el entonces Instituto de Recreación, Cultura y Deporte identificó un problema que golpeaba a las comunidades rurales: el abandono estatal y la falta de espacios para la recreación. Fueron líderes comunitarios como Olarte Hernández, Ana Díaz, Guillermo Anaya, Gabriel "Ninín" Cervantes y Betsátel Jarába quienes levantaron la voz, preocupados porque el deporte estaba desapareciendo de sus territorios.
Las primeras competencias se inauguraron el 24 de marzo de 1994 en el corregimiento de Arroyo de Piedra, con 18 delegaciones y 720 deportistas participando en béisbol, fútbol y sóftbol. Desde 1998, el evento adoptó oficialmente el nombre de Juegos Deportivos Corregimentales y no ha parado de crecer.
Lo que comenzó como una iniciativa deportiva evolucionó hacia algo más profundo. Estos juegos se convirtieron en un símbolo de identidad y cohesión social en las comunidades costeras y rurales de Cartagena. El impacto trasciende las medallas: han fortalecido el tejido social, promovido estilos de vida saludables y abierto puertas para la participación de niños, jóvenes y especialmente mujeres. El sóftbol femenino es un ejemplo: en lugares como La Boquilla, decenas de jóvenes encontraron en el deporte una oportunidad de liderazgo y desarrollo personal que no tenían en otros espacios.
Pero hay más. Estas competencias han servido como cantera para talentos que después llegaron al deporte profesional. Entre ellos destaca Tayron Guerrero, quien llegó a vincularse con Grandes Ligas, además de futbolistas y figuras del sóftbol que surgieron de estos escenarios comunitarios y que hoy brillan en competiciones de mayor nivel.
En esta edición, el corregimiento de Pasacaballos, actual campeón, buscará defender su título. Pero más allá de ganar o perder, lo que estos juegos representan sigue siendo lo mismo desde hace 32 años: la unión, el orgullo y la esperanza que viven en las comunidades rurales e insulares de Cartagena.
Fuente original: Diario Bolívar