Juan Daniel Oviedo: la sorpresa electoral que podría acompañar a Paloma Valencia

Juan Daniel Oviedo se llevó la sorpresa en la Gran Consulta del domingo con casi 830 mil votos, quedando en segundo lugar detrás de Paloma Valencia. Su ascenso político incluye un giro inesperado: una burla de otro candidato sobre su orientación sexual terminó impulsando su popularidad. Ahora suena como posible fórmula vicepresidencial de Valencia, principalmente para captar el voto joven y urbano que logró movilizar.
La historia de Juan Daniel Oviedo tiene todos los elementos de un libreto cinematográfico. Un economista que aprendió a convertir las burlas en trampolines, que transformó sus características más criticadas en sus mayores fortalezas. El domingo pasado, durante la Gran Consulta por Colombia, Oviedo se convirtió en el verdadero protagonista de la jornada, no por ganar, sino por sorprender a propios y extraños.
Con aproximadamente el 70 por ciento de las mesas escrutadas, Oviedo acumuló 830 mil votos, quedando en segundo lugar, bastante por debajo de Paloma Valencia que alcanzó más de 2 millones, pero con una distancia clara respecto a Juan Manuel Galán. Ese resultado, inesperado semanas atrás cuando su nombre ni siquiera era favorito, ha abierto nuevas puertas. Según trascendió, Oviedo podría ser llamado a ser la fórmula vicepresidencial de Valencia. El Centro Democrático estaría buscando así capturar el caudal electoral que movilizó, especialmente entre votantes más jóvenes y de zonas urbanas que sintieron identificación con su estilo desenfadado y su mensaje personal.
Lo curioso es que un episodio de burla terminó siendo su mejor campaña. Hace poco, Abelardo de la Espriella se permitió hacer comentarios que muchos catalogaron como homófobos, imitando la forma de hablar de Oviedo y burlándose veladamente de que sea abiertamente homosexual. Lejos de hundirlo, ese momento lo catapultó. Es un patrón que ha repetido en su vida pública: toma lo que otros usan como arma en su contra y lo convierte en puente hacia la gente.
El país empezó a conocerlo en el DANE, donde su manera particular de hablar, ese acento bogotano marcado que algunos tildaban de "rolo" o "gomelo", generaba burlas en redes sociales. Sin embargo, Oviedo hizo que esa forma de expresarse fuera su marca registrada. Explicaba cifras complejas de manera que cualquier persona en su casa pudiera entender, algo poco común en funcionarios públicos. Eso lo posicionó como alguien de confianza, cercano, humano.
Su salto a la política electoral llegó en 2023 con la Alcaldía de Bogotá. No ganó, pero quedó segundo, y ese resultado le permitió llegar al Concejo de Bogotá gracias al Estatuto de la Oposición. Luego vino su apuesta presidencial. "Desde el 14 de junio empecé a recorrer el país escuchando a las personas, poniéndole cara a los datos y recogiendo las firmas que avalen mi candidatura a la presidencia 2026-2030", ha dicho en diferentes escenarios.
Su campaña se ha construido sobre la base de la autenticidad. Habló abiertamente de ser homosexual, convirtió esa realidad en parte de su mensaje sobre el respeto a la diferencia. Incluso su forma de hablar, antes motivo de crítica, pasó a ser símbolo de autenticidad para quienes valoran que alguien sea genuinamente él mismo. Detrás de esa particularidad hay una historia que él mismo ha integrado a su narrativa: cuando tenía cinco años sufrió un accidente que le causó pérdida de audición, algo que influyó en su forma de expresarse. En lugar de esconderlo, lo convirtió en parte de su mensaje sobre cómo la diversidad puede ser fortaleza.
Con casi 886 mil votos registrados en el escrutinio, Oviedo se ha abierto un camino directo en la política colombiana. Ya no es solo el funcionario del DANE que explicaba cifras de manera divertida. Ahora es un actor político con capacidad de movilizar gente, especialmente en zonas urbanas donde su mensaje sobre autenticidad y respeto por la diferencia resuena.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

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