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Juan Carlos Ospino asume dirección del Carnaval de Barranquilla tras salida de Jaramillo

Fuente: El Tiempo - Colombia
Juan Carlos Ospino asume dirección del Carnaval de Barranquilla tras salida de Jaramillo
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La asamblea de socios designó oficialmente a Juan Carlos Ospino como nuevo director de Carnaval de Barranquilla S.A.S. El cambio llega después de la polémica salida de Juan José Jaramillo, cuya gestión fue cuestionada por fallas de seguridad en la Batalla de Flores. El alcalde Alejandro Char respaldó la llegada de Ospino, quien cuenta con experiencia en gestión cultural y ha sido secretario de Cultura y Patrimonio desde 2024.

Barranquilla cierra una turbulenta etapa en la dirección de su fiesta más grande. La asamblea de socios de Carnaval de Barranquilla S.A.S. designó formalmente el 23 de febrero a Juan Carlos Ospino como nuevo director de la entidad, poniendo fin así a una semana complicada marcada por cuestionamientos internos y urgencia por reorganizar el evento cultural más importante del Caribe colombiano. El cambio acontece después de la salida de Juan José "Juancho" Jaramillo, quien enfrentó críticas por los problemas de seguridad registrados durante la reciente edición del Carnaval.

El alcalde Alejandro Char respalda públicamente esta transición. Durante la asamblea, el mandatario destacó que Ospino cuenta con experiencia comprobada en procesos de internacionalización, en la apropiación y apropiación cultural, y en el fortalecimiento del sentido de pertenencia hacia la fiesta. Desde la Alcaldía plantean que el objetivo es fortalecer la dimensión patrimonial del Carnaval mientras se avanza hacia un modelo de gestión más moderno, sólido y mejor conectado con los actores estratégicos de la festividad.

La polémica que llevó a la salida de Jaramillo tiene varias aristas. Fue detonante las invasiones de público durante la Batalla de Flores en la Vía 40 y las fallas de seguridad asociadas, situaciones que llevaron a la Administración Distrital a intervenir la organización y acelerar el relevo. Sin embargo, dentro del sector cultural no hubo consenso total. Mientras la Alcaldía vio aquello como fallas logísticas que pusieron en riesgo a artistas y asistentes, hacedores y gestores cuestionaron si la responsabilidad recaía únicamente en la dirección saliente o si reflejaba problemas estructurales más profundos: desde debilidades en la contención policial hasta la presión de multitudes en los desfiles más concurridos. Algunos incluso destacaron que Jaramillo impulsaba procesos patrimoniales y fortalecía vínculos con los hacedores, lo que para ciertos sectores hizo su salida abruptay abrió dudas sobre si fue puramente técnica.

Ospino lleva consigo un perfil sólido en gestión cultural barranquillera. Fue fundador del Carnaval del Suroccidente y acumula experiencia como asesor de despacho en la Secretaría de Educación, secretario de Educación, presidente del Concejo Distrital y secretario de Cultura y Patrimonio desde 2024. Durante su paso reciente por la Secretaría de Cultura, lideró el fortalecimiento del Sistema Distrital de Estímulos, acompañó más de 3.000 eventos culturales y amplió el Sistema de Formación Artística y Cultural de 67 a 142 sedes. Además, fue miembro activo de la junta directiva de Carnaval S.A.S. participando en estrategias de proyección internacional.

Al asumir el cargo en la asamblea, Ospino fue claro con su apuesta: "El Carnaval es tradición viva, identidad colectiva y motor cultural y económico. Trabajaremos por una gestión sólida, participativa y sostenible". Con estas palabras, el nuevo director reconoce el peso de lo que toca: no solo gestionar un evento, sino custodiar la identidad de la ciudad.

Los retos inmediatos son urgentes. En la asamblea se discutió la necesidad de revisar contratos, ajustar la logística para próximos eventos y recuperar la confianza de hacedores, patrocinadores y operadores privados. La expectativa es que Ospino trace una hoja de ruta que corrija los vacíos evidenciados este año y garantice una edición 2027 más estable, segura y organizada. Para muchos, la prueba real será demostrar que es posible mantener viva la esencia de la fiesta mientras se construye un Carnaval más seguro, sostenible y a la altura de su importancia cultural.

Fuente original: El Tiempo - Colombia

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