Jóvenes wayuu llevan su voz al Festival de la Cultura en Uribia
La Red de Comunicaciones Wayuu Pütchimaajana inscribió a Francheska Gómez Iipuana como su representante en el Festival de la Cultura Wayuu que se realiza en Uribia. La joven de 22 años, egresada de la Escuela de Comunicaciones Wayuu y docente normalista, viene de Jalaala y busca fortalecer la identidad cultural del pueblo wayuu. Con su participación, la organización destaca el liderazgo juvenil en la preservación de tradiciones, lengua y memoria ancestral.
En el corazón del Festival de la Cultura Wayuu que se desarrolla en Uribia, la Red de Comunicaciones Wayuu Pütchimaajana presentó a su representante: Francheska Gómez Iipuana, una joven comunicadora que encarna el trabajo de preservación cultural que realiza esta organización desde hace años. Su inscripción oficial marca un nuevo capítulo en el reconocimiento del liderazgo de los jóvenes wayuu en la defensa de su identidad y sus raíces.
Francheska es oriunda del territorio de Jalaala, ese rincón de la Alta Guajira donde la naturaleza misma cuenta historias. Piedras, cactus y agua son elementos que forman parte de cómo su pueblo ve y entiende el mundo. A los 22 años, esta joven combina su formación como comunicadora con su trabajo como docente normalista, enseñando a niños y adolescentes en zonas rurales. Durante el festival, ha participado en espacios donde se reflexiona sobre qué significa ser wayuu hoy: cómo mantener viva la identidad, cuidar el territorio y honrar la memoria colectiva.
Su camino en la comunicación no fue por casualidad. Francheska es egresada de la Escuela de Comunicaciones Wayuu "Jayariyú Farías Montiel", una iniciativa de la misma red que la presenta ahora. Esta escuela nació con el propósito de formar comunicadores indígenas y comunitarios, personas que entiendan que contar historias desde adentro de la cultura es también un acto de resistencia y dignidad.
Lo que hace especial la delegación que representa a los comunicadores wayuu en Uribia es que no actúan solos. Junto a Francheska están el tamborero Wilmer Flores, del Eirükuu Epieyuu de Maajali, y el acompañamiento del Jimai. Son voces acompañadas, tejidas como las mochilas que las mujeres wayuu crean con sus propias manos, transmitiendo conocimientos que vienen de generaciones atrás.
Con cada participación en espacios como este festival, la Red de Comunicaciones Wayuu Pütchimaajana reitera un mensaje claro: la juventud indígena está aquí, está preparada y es fundamental para que la lengua wayunaiki siga sonando, que las tradiciones sigan vivas y que la memoria de un pueblo no se disuelva en el olvido.
Fuente original: Diario del Norte
