Jorge Lemus y abogado de 'Papá Pitufo' se contradicen sobre quién convocó las reuniones secretas

El exdirector de la DNI Jorge Lemus y el abogado Luis Felipe Ramírez dan versiones opuestas sobre cómo se originaron las polémicas reuniones donde se buscaba negociar el regreso de Diego Marín, alias 'Papá Pitufo'. Mientras Lemus dice que el abogado lo visitó, Ramírez afirma que fue citado por el Gobierno con aval del presidente Petro. Los encuentros buscaban ofrecerle beneficios jurídicos al contrabandista para que retornara al país.
Las explicaciones que ha dado Jorge Lemus sobre las reuniones secretas con el abogado de 'Papá Pitufo' no han hecho más que enredar la situación. Cada vez que intenta aclarar lo ocurrido, sus palabras generan nuevas dudas, especialmente porque sus propias declaraciones no casan entre sí y, lo más grave, contradicen directamente lo que ha dicho Luis Felipe Ramírez, el defensor del traficante Diego Marín Buitrago.
Lo central del conflicto está en un detalle aparentemente simple pero cargado de significado: quién pidió esas reuniones. Lemus jura que Ramírez llegó sin ser invitado a su oficina en la DNI. "Llegó a la oficina buscándome y yo no le cierro la puerta a nadie. Yo hablo con el presidente; yo me iba a contactar directamente con Marín para que vinieran a entregarse, pero finalmente no se dio", aseguró el exfuncionario. Pero el abogado cuenta una historia muy diferente. Según Ramírez: "Las reuniones fueron convocadas por un delegado del Gobierno, con el aval directo del presidente Petro. Las reuniones se llevaron a cabo en las instalaciones de la Dirección Nacional de Inteligencia".
Fueron dos encuentros en total, y en ellos Lemus ofreció un menú de posibilidades para atraer de vuelta a 'Papá Pitufo', quien lleva más de dos años fuera del país, primero en España y ahora en Portugal esperando que le resuelvan una solicitud de asilo. Le propuso ser incluido en la Política de Paz Total, retrasar su extradición, y que la Fiscalía lo tratara de manera menos rigurosa. En una de las conversaciones, Lemus le preguntó al abogado: "¿Qué hacemos para que él venga ('Pitufo')?, ¿qué hay que hacer como Estado para que él venga y pues responda por lo que hay que responder?" Estas palabras sugieren que el Gobierno estaba buscando que el contrabandista más conocido del país regresara como un trofeo político.
Luis Felipe Ramírez no es cualquier personaje en este asunto. Ha sido el defensor de Marín durante treinta años, según reveló el periodista Daniel Coronell. Antes de eso fue fiscal en el proceso 8.000, y cuando terminó su rol en ese caso se mudó al Valle del Cauca, desde donde inició su representación del criminal. Lo interesante es que Ramírez ahora estaría buscando beneficios jurídicos para su cliente a través de negociaciones con el Estado. Detrás de todo esto asoma una hipótesis: que Marín podría estar dispuesto a contar lo que sabe sobre redes de corrupción que supuestamente involucran a miembros de la Fuerza Pública y del sector aduanero.
El equipo legal que respalda los intereses de 'Papá Pitufo' en estas negociaciones está integrado por figuras políticas de peso: el exviceministro de Justicia Camilo Rojas, el exfiscal Mario Iguarán, el penalista John Villamil y la penalista Gloria María Arias Arboleda. Una alineación de recursos legales que muestra la envergadura de lo que está en juego en estas conversaciones.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


