Jorge Celedón y El Binomio de Oro paralizaron el Festival Vallenato con reencuentro histórico

En la 59 edición del Festival de la Leyenda Vallenata, Jorge Celedón y el maestro Israel Romero protagonizaron uno de los momentos más recordados del folclor colombiano. Más de 20 mil personas vibraron cuando revivieron la icónica portada del álbum 'Binomio de Oro – 2000' con los trajes de astronauta que marcaron época. La multitud coreó clásicos inmortales que definieron una era en el vallenato.
La nostalgia se respiró en cada rincón del Parque de la Leyenda Vallenata cuando Jorge Celedón y el maestro Israel Romero compartieron tarima para protagonizar uno de esos encuentros que quedan grabados en la memoria colectiva de los amantes del vallenato. Fue en la 59 edición del Festival, donde el Binomio de Oro era el homenajeado de la noche, y más de 20 mil personas llegaron dispuestas a revivir las glorias de una de las agrupaciones más icónicas del folclor colombiano.
La velada se convirtió en una verdadera cátedra magistral cuando los artistas decidieron recrear la portada del legendario álbum 'Binomio de Oro – 2000'. Celedón, Jean Carlos Centeno y Samir Vence se vistieron con los emblemáticos trajes de astronauta que 26 años atrás había cautivado al público: naranja para los vocalistas y blanco para el 'Pollo' Irra. Fue el viaje perfecto en el tiempo, un gesto que hizo que la multitud se trasladara instantáneamente a aquella época dorada del género.
Cuando comenzaron a sonar los primeros acordes de clásicos como 'Olvídala', 'Un osito dormilón' y 'Cómo te olvido', la plaza entera se convirtió en un solo coro. Esos himnos inmortales que definieron una generación entera salieron de miles de gargantas al unísono, confirmando que el legado del Binomio de Oro sigue vivo en el corazón de los colombianos.
Al terminar la presentación, Celedón no pudo contener la emoción. "Anoche sentí una nostalgia inmensa. Gran parte de mi carrera la viví junto a estos amigos que la vida me dio. Mi gente, los llevo en el corazón; gracias por corear estos himnos", expresó el artista, reflejando lo que sin duda sintieron miles de personas en la plaza.
Este reencuentro fue mucho más que una presentación musical: fue un tributo a la trayectoria de Israel Romero y al legado inmortal de Rafael Orozco, la prueba de que hay huella que el tiempo no borra ni la distancia logra disminuir.
Fuente original: Diario del Cesar
