Iván Ramírez, el ingeniero colombiano que ayuda a llevar humanos a la órbita lunar
Un ingeniero bogotano egresado de la Universidad Nacional trabaja como analista de propulsión en Boeing, empresa clave en la misión Artemis II de la NASA. Su rol es analizar el comportamiento de los combustibles del cohete para garantizar la seguridad del lanzamiento que llevará astronautas a orbitar la Luna por primera vez en más de cinco décadas. La inspiración de Ramírez nace de ver en televisión el alunizaje del Apollo 11 en 1969.
Hace poco más de cinco décadas que un cohete Apolo se posó en la Luna. Ahora, la NASA está a punto de volver. Y en medio de este retorno histórico, hay un colombiano que juega un papel importante en que todo funcione como debe ser.
Se llama Iván Ramírez, es ingeniero mecánico de la Universidad Nacional de Colombia y actualmente trabaja como analista de propulsión en Boeing, una de las empresas encargadas del programa Artemis. Su trabajo tiene mucho que ver con que la misión Artemis II despegue del Centro Espacial Kennedy sin contratiempos. Se encarga de analizar cómo se comportan el oxígeno e hidrógeno líquidos durante el lanzamiento y todo el trayecto. Básicamente, vigila que los combustibles del cohete hagan lo que deben hacer, para detectar posibles fallas antes de que causen problemas.
La historia de Iván no es la de alguien que siempre supo que sería un ingeniero espacial. De niño, oscilaba entre dos sueños bastante distintos: ser sacerdote o ser astronauta. Pero todo cambió el día en que vio por televisión el Apollo 11 llegando a la Luna en 1969. Ese momento, transmitido en vivo desde aquella misión histórica, encendió una chispa que nunca se apagó. Fue lo suficientemente poderoso como para decidir su destino profesional.
Con el paso de los años, su pasión por la exploración espacial lo llevó a intentar convertirse en astronauta. Intentó dos veces, pero en ambas se topó con obstáculos. La primera vez lo rechazaron por no tener nacionalidad estadounidense. La segunda, su salud no pasó el filtro médico: problemas de presión arterial lo descalificaron. Pero Iván no se rindió. Encontró otra manera de cumplir su sueño: desde la ingeniería.
Artemis II es un viaje sin precedentes en la era moderna. En aproximadamente diez días, una tripulación compuesta por Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch orbitará la Luna sin descender en su superficie. Esta misión es la prueba de fuego de todos los sistemas antes de que Artemis III intente un alunizaje real. Es el paso previo a futuras ambiciones aún más grandes, como llevar humanos a Marte.
Lo que hace Ramírez desde su rol en Boeing es silencioso pero crítico. Mientras los nombres de los astronautas suenan en los titulares, él está ahí, en los números, en los cálculos, asegurando que la nave sea segura. Es un ejemplo de cómo el talento colombiano también tiene un lugar en los grandes proyectos de la humanidad, en esa carrera que durante décadas parecía olvidada y que ahora vuelve a soñar con la Luna.
Fuente original: KienyKe - Portada
