Itagüí ordena demoler 15 casas en ruinas por riesgo de colapso en El Porvenir 2
La alcaldía de Itagüí declaró en ruinas 15 viviendas en el barrio El Porvenir 2 que deben ser demolidas por peligro inminente de derrumbe. Los daños estructurales y un relleno irregular han causado que las grietas en las edificaciones pasen de 2 a 21 centímetros de ancho en solo diez días. Los propietarios tienen treinta días para cumplir la orden o la administración procederá a derribar las estructuras, mientras bomberos mantiene vigilancia permanente en la zona.
En el barrio El Porvenir 2 de Itagüí crece la angustia entre los vecinos. La alcaldía local acaba de declarar en ruinas quince viviendas que tendrán que ser demolidas por el riesgo inminente de colapso que representan para la comunidad. El problema tiene raíces profundas: daños estructurales graves combinados con un relleno irregular del terreno han hecho que la tierra ceda a pasos agigantados.
Lo más preocupante es la velocidad del deterioro. En apenas diez días, las grietas que atraviesan todas las edificaciones pasaron de medir dos centímetros a alcanzar veintiuno de ancho. Esta aceleración ha puesto a las autoridades en alerta máxima, especialmente porque estas casas están ubicadas en un estrecho callejón por donde pasan constantemente niños y personas mayores, gente vulnerable que estaría expuesta a una tragedia si las estructuras se derrumban.
Entre los afectados está doña Gloria Osorio, vecina de una de estas viviendas condenadas. Ella ha dejado de dormir tranquila. Cada noche reza pidiendo por su seguridad mientras espera que se resuelva la situación. Historias como la suya se repiten en toda la zona, donde el miedo y la incertidumbre se respiran en cada esquina.
La alcaldía ha sido clara con los propietarios: tienen treinta días para ejecutar la orden de demolición por su cuenta. Si no lo hacen, será la administración municipal quien proceda a tumbar las edificaciones para proteger a los habitantes. Además de las quince casas declaradas en ruinas, otras ocho que están en el fondo del barrio también fueron evacuadas de manera temporal y preventiva como medida de protección.
Mientras tanto, la seguridad está en manos de los bomberos, que han cercado las viviendas en riesgo y mantienen un monitoreo continuo durante las veinticuatro horas del día para evitar que un colapso sorprenda a alguien desprevenido. La zona se ha convertido en un polvorín que requiere atención inmediata.
Fuente original: Telemedellín