Israel y Líbano se reúnen en Washington mientras los bombardeos continúan

Enviados de Israel y Líbano negociarán la próxima semana en Washington después de seis semanas de conflicto. Israel exige el desarme de Hezbolá mientras Líbano pide un alto el fuego inmediato como condición para continuar los diálogos. A pesar de los anuncios de negociación, los ataques israelíes siguen dejando cientos de muertos, y la tregua entre Estados Unidos e Irán está en riesgo por la violencia en territorio libanés.
Después de semanas de combates intensos, una inesperada apertura diplomática comienza a tomar forma entre Israel y Líbano. El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu autorizó hace poco el inicio de negociaciones directas con el Gobierno libanés, un giro sorpresivo que analistas atribuyen a una conversación telefónica en la que el presidente estadounidense Donald Trump le pidió al premier reducir los ataques en territorio libanés.
Los contactos iniciales están previstos para la próxima semana en Washington, donde se reunirán el embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, y su homóloga libanesa, Nada Hamadeh Moawad. Sin embargo, lo que en principio podría ser un punto de quiebre en el conflicto regional sigue envuelto en incertidumbre. Las dos partes llegan a la mesa de negociación con demandas prácticamente opuestas. Israel busca imponer el desarme de Hezbolá y lograr un acuerdo de paz entre ambas naciones. Líbano, por su parte, ha dejado clara una condición inamovible: un alto el fuego inmediato debe ser el primer paso para cualquier conversación que lleve a un acuerdo más amplio.
La brecha entre ambas posiciones se hace evidente en las declaraciones que salen de ambos lados. El ministro de Interior libanés, Ahmad al Hajjar, expresó esperanza en alcanzar un cese total de hostilidades, pero enfatizó que Beirut requiere "garantías que incluyan el respaldo a las instituciones estatales del país". Mientras tanto, funcionarios israelíes citados bajo anonimato señalaron que Israel presionaría a Líbano para destituir a los ministros de Hezbolá que forman parte del Gobierno. El propio líder de Hezbolá, Naim Kassem, advirtió contra hacer "concesiones gratuitas", lo que refleja las tensiones internas en Beirut sobre cómo conducir estas conversaciones.
La realidad sobre el terreno contrasta fuertemente con los anuncios diplomáticos. A pesar de la apertura hacia las negociaciones, Netanyahu ha reiterado que los ataques continuarán. El viernes pasado, bombardeos israelíes dejaron al menos 13 muertos en un edificio gubernamental en la ciudad de Nabatieh. Desde que la escalada comenzó hace seis semanas, el Ministerio de Salud libanés reporta más de 350 muertes y casi 6.300 heridos, cifras que crecen constantemente.
Esta situación ha generado un efecto dominó en la región. Las negociaciones entre Líbano e Israel son ahora la piedra angular para mantener viva una frágil tregua entre Estados Unidos e Irán que acaba de anunciarse. Irán ha advertido que si los ataques israelíes contra Líbano continúan, podría poner en riesgo los acercamientos diplomáticos programados en Pakistán. Según declaraciones del presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, tanto el alto el fuego en Líbano como la liberación de activos iraníes bloqueados "deben cumplirse antes de que comiencen las negociaciones" con Washington.
Lo que suceda en Washington la próxima semana no será solo un asunto bilateral. La región entera espera ver si la diplomacia puede contener una escalada que hasta ahora ha dejado más preguntas que respuestas.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



