Israel y Líbano inician negociaciones directas con mediación estadounidense tras encuentro en Washington

Israel y Líbano celebraron el 14 de abril su primer encuentro directo de alto nivel en tres décadas, mediado por el secretario de Estado Marco Rubio, quien calificó el evento como una "oportunidad histórica" para la paz. Ambas delegaciones acordaron iniciar negociaciones formales, aunque persisten diferencias sobre cuestiones clave como el alto al fuego y la presencia militar israelí en territorio libanés. El conflicto ha dejado más de 2.000 muertos y un millón de desplazados, con Hezbolá oponiéndose activamente al diálogo.
Después de décadas de enfrentamiento, Israel y Líbano dieron un paso histórico el martes 14 de abril al sentarse cara a cara en Washington para dialogar sobre sus diferencias. Fue el primer encuentro directo de este nivel entre ambos países desde 1993. El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio presidió la reunión entre los embajadores de ambas naciones y la describió como una "oportunidad histórica" para construir una paz duradera en una región marcada por la desconfianza y la violencia.
Los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá, la organización militante libanesa respaldada por Irán, han escalado de manera dramática en los últimos meses. El conflicto ha cobrado más de 2.000 vidas y forzado a más de un millón de personas a abandonar sus hogares. Cuando las delegaciones se preparaban para la reunión en Washington, Hezbolá lanzó ataques con cohetes contra el norte de Israel en clara muestra de su rechazo a cualquier negociación. El grupo ha sido categórico al rechazar el diálogo y continúa prometiendo seguir luchando.
A pesar de la oposición, la reunión de Washington fue descrita como "productiva" por el Departamento de Estado. El embajador israelí, Yechiel Leiter, expresó optimismo al afirmar que ambas partes habían tenido "un intercambio maravilloso" y sostuvo que estaban "unidos en la liberación del Líbano" de Hezbolá. Por su lado, la embajadora libanesa, Nada Hamadeh Moawad, calificó la sesión como "constructiva", aunque insistió en cuestiones fundamentales como un alto el fuego inmediato y la "plena soberanía del Estado sobre todo el territorio libanés".
Las posiciones están bien delimitadas. Israel se niega a considerar un alto al fuego mientras Hezbolá no sea desmantelado y mantiene fuerzas ocupando partes del sur del Líbano. El ministro de Asuntos Exteriores israelí, Gideon Saar, enfatizó que su país busca "la paz y la normalización" con Líbano, pero que Hezbolá "debe abordarse" como el problema central.
Estados Unidos presiona por este diálogo porque teme que la escalada en Oriente Medio afecte su agenda global, particularmente sus negociaciones con Irán. Bajo la administración Trump, Washington mantiene una tregua de dos semanas con Teherán y simultáneamente ha implementado un bloqueo naval a puertos iraníes para forzar concesiones. Aunque China advirtió que el bloqueo es "peligroso e irresponsable" y Moscú e Irán han protestado, la frágil tregua se ha mantenido vigente.
El secretario general de la ONU, António Guterres, recordó que "no hay solución militar" para estos conflictos y pidió a las partes un "compromiso constante y voluntad política". La comunidad internacional, incluidos 17 países como Reino Unido y Francia, ha instado a Israel y Líbano a aprovechar esta ventana diplomática. Las próximas semanas definirán si este primer encuentro en tres décadas puede convertir la esperanza en resultados concretos.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



