Israel reabre paso a Gaza para ayuda humanitaria tras cerrar cruces por tensión con Irán

Israel reabrirá el paso de Kerem Shalom a partir del martes para permitir la entrada gradual de ayuda humanitaria a Gaza, que había sido cerrado el sábado tras el ataque coordinado entre Israel y Estados Unidos contra Irán. La reapertura, aunque celebrada por organismos como el Programa Mundial de Alimentos, llega en medio de una crisis crítica de suministros en la Franja, donde los combustibles y alimentos se agotan rápidamente. Autoridades locales advierten que sin acceso a los cruces, Gaza podría enfrentar nuevamente una hambruna.
Gaza respira un poco después del anuncio de Israel. El paso fronterizo de Kerem Shalom, vital para la entrada de ayuda humanitaria, reabrirá este martes tras el cierre impuesto el sábado pasado. La decisión fue anunciada por COGAT, la oficina militar israelí que administra los asuntos civiles en territorios palestinos. El cierre había sido ordenado cuando Israel coordinó con Estados Unidos un ataque contra Irán, operación que el ejército israelí justificó alegando que no podía operar con seguridad los cruces fronterizos bajo lo que consideraba fuego enemigo potencial.
La noticia fue recibida con alivio por organismos humanitarios internacionales. Samer Abdel Jaber, director regional del Programa Mundial de Alimentos para Medio Oriente y otras regiones, declaró que "esto es muy oportuno para nosotros y necesitamos brindar ayuda lo más rápido posible" tras conocer que la reapertura se haría "para la entrada gradual de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza". Sin embargo, el optimismo es cauteloso: la reapertura ocurrirá bajo "restricciones de seguridad" según detalló COGAT en su comunicado.
El cierre de apenas 48 horas ha generado una crisis de suministros en Gaza que amenaza con convertirse en algo más grave. Karuna Herrmann, directora en Jerusalén de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos, estimó que el combustible disponible durará "quizás un par de días como tiempo de respuesta". La Franja depende completamente del combustible que llega desde Israel y Egipto, y sin él, los hospitales paralizan sus operaciones y se ven amenazados los servicios de agua y saneamiento. Amjad Al-Shawa, líder comunitario que trabaja con la ONU, advirtió que mientras las reservas de combustible podrían durar tres o cuatro días, los alimentos y otros productos esenciales también se agotarían rápidamente si los cruces permanecían cerrados.
La situación ha despertado una pregunta incómoda entre los palestinos de Gaza. Hamada Abu Laila, un desplazado en la Franja, le preguntó a Reuters: "¿Por qué tenemos la culpa en Gaza de las guerras regionales entre Israel, Irán y Estados Unidos?" Su inquietud refleja la frustración de una población que experimenta el bloqueo terrestre de ayuda en medio de tensiones que la exceden completamente. Abu Laila describió cómo el cierre está avivando "el temor de un regreso a la hambruna".
Los números muestran por qué la preocupación es justificada. Desde el inicio del alto el fuego en octubre de 2025, aproximadamente 600 camiones diarios han entrado a Gaza, pero la distribución es desigual: 45% son bienes comerciales del sector privado, mientras que solo 17% proviene de la ONU y 18% de organismos internacionales. Los precios de los productos privados han permanecido elevados para una población con economía devastada y viviendo entre ruinas. Y mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump advirtió el lunes que el ataque contra Irán podría extenderse durante más de un mes, lo que mantiene la incertidumbre sobre nuevos cierres de frontera.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



