Israel intensifica ataques en Líbano mientras prepara negociaciones históricas con el país en Washington

Israel y Líbano iniciarán negociaciones directas el 14 de abril en Washington, un encuentro calificado de histórico. Sin embargo, mientras se preparan los diálogos, Israel intensifica su ofensiva militar en la ciudad de Bint Jbeil, en el sur libanés, dejando decenas de muertos. Las expectativas sobre el éxito de estas conversaciones son moderadas, pues el Gobierno de Netanyahu rechaza discutir un alto el fuego mientras Hezbolá se opone a las negociaciones en territorio estadounidense.
En el mismo momento en que se ultiman los detalles de lo que serían las primeras negociaciones directas entre Israel y Líbano en décadas, los combates en el sur del país vecino alcanzan una intensidad sin precedentes. La ciudad de Bint Jbeil, estratégica bastión del grupo armado Hezbolá cerca de la frontera, amaneció asediada el lunes 13 de abril por tropas israelíes que cercaron la localidad mientras los militantes respondían con fuego defensivo. El Ejército de Israel reportó más de cien muertos en la ciudad, identificados como combatientes de Hezbolá, aunque la milicia proiraní no ha confirmado esa cifra de bajas. Los enfrentamientos se han recrudecido especialmente durante la última semana, con fuerzas terrestres israelíes entrando en la ciudad y bloqueando la mayoría de las salidas.
La situación en Bint Jbeil refleja la complejidad de esta confrontación. Según reportes libaneses, combatientes de Hezbolá están prácticamente cercados pero dicen estar dispuestos a resistir hasta el final, conscientes de que esta ciudad representa tanto un punto estratégico militar como un símbolo importante para la organización. El domingo pasado, Hezbolá reivindicó al menos cinco ataques contra tropas israelíes en la zona. Por su parte, Israel asegura haber desmantelado docenas de infraestructuras militares y dice haber interceptado más de diez drones y cohetes lanzados desde el Líbano. Un misil impactó un edificio residencial en la ciudad israelí de Nahariyya, causando heridas a una mujer. En el caos de los combates, Hassan Badawi, paramédico de la Cruz Roja, murió realizando una misión de rescate en Bint Jbeil.
Las negociaciones en Washington están programadas para el martes 14 de abril y serán encabezadas por el embajador israelí Yechiel Leiter y la embajadora libanesa Nada Hamadeh Moawad, bajo la mediación del embajador estadounidense Michel Issa. Este encuentro representa uno de los primeros contactos diplomáticos formales entre ambos países en medio de las tensiones regionales. Sin embargo, antes de que comience este diálogo, el Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu ha dejado clara su postura: los ataques continúan y no hay alto el fuego sobre la mesa. Netanyahu afirmó en una reunión de gabinete que sus fuerzas se están expandiendo más allá de las cinco colinas que controlan en el sur del Líbano hacia una "zona de seguridad sólida y más profunda", con objetivos que incluyen establecer un perímetro de seguridad a lo largo del río Litani, a casi 32 kilómetros de la frontera.
Desde el lado libanés, el ministro de Cultura Ghassan Salameh fue contundente: la tregua es el único tema sustancial sobre el que su embajadora está autorizada a debatir. Pero esta posición choca directamente con la que ha anticipado la embajada israelí en Washington: rechazarán cualquier discusión sobre un alto el fuego con Hezbolá. Además, complicando el panorama, tanto Hezbolá como el presidente del Parlamento Nabih Berri se oponen a estas negociaciones en suelo estadounidense, una situación que refleja un profundo desacuerdo interno en Líbano sobre cómo proceder.
Los analistas consultados por medios internacionales como Al Jazeera tienen expectativas moderadas, incluso escépticas. El analista Ayoub planteó que las conversaciones podrían estar "diseñadas para fracasar", sugiriendo que cualquier avance significativo dependería más de la presión de Estados Unidos que de la voluntad de las partes involucradas. Para Ayoub, el patrón de Netanyahu busca presionar a países vecinos para firmar acuerdos que puedan presentarse como logros políticos internos, recordando incluso iniciativas previas como la Iniciativa de Paz Árabe de 2002 que fue rechazada por gobiernos israelíes anteriores.
El trasfondo de esta confrontación no es nuevo. Israel ocupó el sur del Líbano hasta el año 2000, cuando se retiró. Bint Jbeil fue entonces un punto de inflexión: después de que Hezbolá tomara la ciudad, su entonces secretario general Hassan Nasrallah ofreció un histórico discurso en el estadio municipal. Ahora, la ciudad vuelve a ser el epicentro de una guerra que ha causado, según el Ministerio de Salud libanés, al menos 2.055 muertos, incluidas 252 mujeres, 165 niños y 87 trabajadores sanitarios, con más de 6.500 heridos.
Esta escalada militar previa a las negociaciones plantea un interrogante mayor: ¿busca Israel consolidar ganancias militares antes de cualquier acuerdo, o realmente está dispuesto a negociar? Lo cierto es que mientras Washington se prepara para recibir a los diplomáticos, las balas siguen silbando en el sur del Líbano.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



