Irán pone condiciones a negociaciones con EE. UU.: exige que Israel pare ataques en Líbano

Irán condiciona su participación en conversaciones con Estados Unidos este fin de semana a que Israel detenga sus operaciones militares en Líbano. Aunque delegados iraníes ya llegaron a Islamabad y se espera la asistencia del vicepresidente estadounidense J.D. Vance, la incertidumbre rodea las negociaciones. Pakistán implementó un confinamiento desde el viernes para preparar la reunión en medio de una frágil tregua de dos semanas que muestra signos de colapso.
Las negociaciones entre Irán y Estados Unidos que deberían realizarse este fin de semana en Islamabad se tambalean por una exigencia de último momento. Teherán ha dejado claro que su participación depende directamente de que Israel cese los ataques contra Líbano, según reportó la prensa estatal iraní. Esta condición genera incertidumbre sobre si el encuentro diplomático finalmente se llevará a cabo.
Sin embargo, según información del diario The Wall Street Journal, una delegación de la República Islámica ya arribó a Islamabad dispuesta a participar en los diálogos. Desde Washington se espera la salida del vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, en las próximas horas para sumarse al encuentro. El movimiento sugiere que al menos formalmente ambas potencias mantienen el interés en estas conversaciones, aunque la presión sobre la situación en Líbano amenaza con sabotearlas.
La frágil tregua de dos semanas acordada entre Irán y Estados Unidos está siendo sometida a presión constante. Israel continúa sus operaciones militares en territorio libanés, argumentando que van dirigidas contra Hezbolá, aunque autoridades locales reportan decenas de civiles muertos en estos ataques. Por su parte, Irán acusa que al menos 3.000 personas han fallecido en la guerra que asegura fue lanzada hace más de un mes, mientras también mantiene cerrado el estrecho de Ormuz.
Pakistán ha tomado medidas de seguridad para acoger este potencial encuentro diplomático. Desde el viernes 10 de abril rige un confinamiento en Islamabad que refleja la magnitud de la reunión programada y la tensión que rodea estas conversaciones. La capital paquistaní se convierte así en escenario de un encuentro que podría ser decisivo para estabilizar una región que muestra signos claros de descomposición.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente


