Irán amenaza con minas marinas en el estrecho de Ormuz, un arma barata pero devastadora para el comercio global

Tras los ataques estadounidenses e israelíes, Irán podría bloquear el estratégico estrecho de Ormuz con minas marinas, una táctica que ya usó en los años 80. Teherán posee entre 5.000 y 6.000 minas de diversos tipos, difíciles de detectar y neutralizar. Aunque Occidente tiene capacidad para desminarlas, sería una operación larga y complicada que podría afectar severamente el comercio petrolero mundial.
La tensión en Medio Oriente alcanzó un nuevo nivel de riesgo. Tras los bombardeos estadounidenses e israelíes contra territorio iraní, Teherán podría recurrir a una estrategia que ya empleó hace décadas: bloquear el estrecho de Ormuz colocando minas marinas. El presidente Donald Trump denunció que las fuerzas estadounidenses atacaron 28 embarcaciones iraníes dedicadas precisamente a colocar minas en esta vital ruta por donde pasa aproximadamente el 30 por ciento del petróleo marino que se comercia a nivel mundial.
Lo preocupante no es solo la intención, sino el arsenal disponible. Según estimaciones de expertos como Elie Tenenbaum del Instituto Francés de Relaciones Internacionales, Irán posee entre 5.000 y 6.000 minas navales de diferentes tipos y sofisticación. Como lo explicó un ex oficial de la Marina francesa, "Las minas son el arma de los pobres", pero "representan una amenaza fundamental para el comercio marítimo y para la libertad de acción de las fuerzas navales". Entre el arsenal iraní hay minas de contacto rudimentarias y baratas que explotan al tocar un barco, minas de influencia que se activan detectando grandes buques, e incluso dispositivos tipo "lapa" que se adhieren a los cascos y explotan en un momento programado.
Irán ya demostró esta capacidad durante la década de 1980, cuando enfrentó a Irak en la llamada "guerra de los petroleros". Estados Unidos debió escoltar buques comerciales para proteger el flujo de petróleo. Más recientemente, durante la Guerra del Golfo en 1991, fuerzas iraquíes desplegaron 1.300 minas que dañaron severamente dos buques estadounidenses, incluido el USS Princeton cuya reparación costó unos 100 millones de dólares. La operación de desminado posterior tomó más de dos años.
Aquí está el dilema para Occidente: sí tienen capacidad para desminar el estrecho si fuera necesario, pero sería lento y costoso. Estados Unidos retiró recientemente cuatro cazaminas de la clase Avenger basados en Baréin y los reemplazará con buques de combate equipados con capacidades de contramedidas, aunque no fueron diseñados específicamente para esa función. Europa tampoco está mejor preparada. Reino Unido retiró en diciembre su último cazaminas del Golfo después de más de una década, mientras que Francia solo cuenta con ocho buques especializados, cuando antes tenía 13. Bélgica y los Países Bajos aún esperan la entrega de buques de última generación con capacidad de drones remotos para detectar minas.
El analista del Instituto Francés señaló que las capacidades europeas son superiores a las estadounidenses, pero aún así son "totalmente inadecuadas para enfrentar esta amenaza hoy". Los países del Golfo tienen buzos especializados en desminado, pero como enfatizó un experto militar, el primer desafío es encontrar las minas. Con pequeñas embarcaciones equipadas para colocar minas, Irán puede desplegar rápidamente este arsenal en aguas poco profundas donde es especialmente difícil detectarlas.
Una interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz no sería un problema solo para Occidente. El impacto en los precios del petróleo se sentiría globalmente, incluyendo en países como Colombia que importan combustibles. Por eso el temor es real: una táctica simple, barata y probada, combinada con una reducida capacidad internacional de respuesta, convierte a las minas marinas en lo que expertos denominan el talón de Aquiles de la seguridad naval mundial.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



