Invima alerta sobre tres medicamentos falsos que circulan por redes sociales

El Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos detectó tres lotes de medicamentos falsificados que se comercializan ilegalmente, incluso a través de redes sociales y WhatsApp. Los productos no tienen origen verificable ni garantía de contenido real, lo que representa un riesgo grave para la salud. La entidad recomienda no comprarlos y denunciar su venta a las autoridades sanitarias locales.
El Invima encendió las alarmas después de confirmar que tres preparaciones magistrales falsificadas están circulando en el país sin control alguno. La advertencia es seria: se desconoce de dónde vienen, qué contienen realmente y bajo qué condiciones de higiene fueron fabricadas, lo que las convierte en una amenaza directa para quienes las consuman.
Los medicamentos identificados como fraudulentos son el Bicarbonato de Sodio 1mEq/mL en frasco de 240 mL (lote 251023274), una combinación de Naproxeno, Indometacina y Vitamina E (lote 251023275), y una loción tópica con Ketoconazol, Desonida y Triclosán (lote 250921380). La alerta se activo cuando la empresa Tecnología Galénica de Colombia S.A.S. confirmó que sus productos están siendo usados ilícitamente en estos lotes sin su autorización.
William Saza, coordinador de Farmacovigilancia del Invima, fue claro sobre el peligro: "estamos ante un riesgo aumentado de eventos adversos graves, ya que el paciente no sabe qué se está aplicando o ingiriendo". Cuando un medicamento es falso, no hay certeza de que contenga el principio activo que promete o que esté libre de contaminación, lo que complica todo.
Los engañadores están vendiendo estos productos por redes sociales, páginas web sospechosas y cadenas de WhatsApp. Si usted ya tiene alguno en casa, lo recomendable es dejar de usarlo inmediatamente. Cualquier efecto secundario o información sobre dónde se venden debe reportarse a los canales de farmacovigilancia del Invima o a las secretarías de salud locales.
El Gobierno también hizo un llamado a las IPS y farmacias del país para que refuercen sus controles y cierren las puertas a estos lotes peligrosos. La responsabilidad es compartida: entre quienes regulan, quienes venden y quienes compran medicinas.
Fuente original: Seguimiento
