Invima acelera aprobación de medicamentos con tecnología e inteligencia artificial

El Invima anunció un plan de contingencia para reducir el rezago de trámites sanitarios mediante automatización e inteligencia artificial. La medida, que entró en vigor el 21 de mayo, busca agilizar registros y modificaciones de medicamentos. Actualmente hay 12.466 procesos pendientes y el plan tiene vigencia de 12 meses con seguimiento mensual del Ministerio de Salud.
El Invima le apunta a resolver uno de los principales dolores de cabeza del sector salud en Colombia: la lentitud en la aprobación de medicamentos. A través de una resolución expedida el 21 de mayo, la institución puso en marcha un plan de contingencia diseñado para descongestionar los trámites relacionados con medicamentos y productos biológicos, utilizando herramientas tecnológicas, automatización y evaluaciones enfocadas en el riesgo sanitario.
La acumulación de expedientes es un problema que viene de arrastre. Según cifras oficiales del Invima, en este momento hay 12.466 procesos pendientes, una cifra que muestra la magnitud del rezago después de haber gestionado más de 47 mil expedientes acumulados desde 2023. El director del Invima, Francisco Rossi, reconoció que "la entidad continúa trabajando para disminuir el rezago histórico de trámites", señalando con ello que esta es una batalla de largo aliento.
El plan contempla varias acciones concretas. Primero, incluye la preevaluación técnica de cambios que afecten la seguridad y eficacia de los medicamentos, como nuevas indicaciones terapéuticas, grupos de edad para los que se puede usar el fármaco, vías de administración y condiciones de venta. En segundo lugar, recurrirá a inteligencia artificial de forma gradual para clasificar y priorizar las solicitudes que llegan a la entidad, aunque deja clara una línea roja importante: las decisiones finales siempre estarán en manos de personal técnico especializado.
La estrategia también se apoya en el modelo de "confianza regulatoria", que es una práctica cada vez más común entre autoridades sanitarias. Básicamente, permite que Colombia tome como referencia las decisiones que han tomado otras autoridades sanitarias internacionales, lo que agiliza el proceso de evaluación sin sacrificar estándares de calidad.
La iniciativa tendrá una vigencia inicial de 12 meses y funcionará bajo un seguimiento mensual coordinado entre el Invima y el Ministerio de Salud. Es una medida con fecha de vencimiento clara, lo que sugiere que será evaluada para determinar si merece continuarse o ajustarse según los resultados.
Fuente original: Seguimiento

