Investigan a fiscales por demoras que liberaron al exministro Bonilla en caso UNGRD

La Comisión Nacional de Disciplina Judicial abrió una investigación contra fiscales delegados ante la Corte Suprema por posibles fallas procesales que llevaron a la liberación de Ricardo Bonilla, exministro de Hacienda del gobierno Petro. Bonilla recuperó su libertad por vencimiento de términos, una figura legal que se activa cuando no se cumple con los plazos establecidos para avanzar en un proceso penal. El caso está vinculado al escándalo de corrupción en la UNGRD, la entidad que gestiona recursos para emergencias y desastres.
Los engranajes de la justicia colombiana se encuentran bajo escrutinio nuevamente. La Comisión Nacional de Disciplina Judicial ordenó investigar a los fiscales que trabajaban en el caso contra Ricardo Bonilla, exministro de Hacienda durante el gobierno de Gustavo Petro, por lo que considera una demora injustificada en la presentación de cargos formales ante la Corte Suprema de Justicia.
Lo que sucedió es relativamente sencillo de entender si lo explicamos en términos de tiempos: todo proceso penal en Colombia tiene plazos máximos para que la fiscalía presente su escrito de acusación. Si esos plazos vencen sin que se presente el documento, la ley ordena liberar al imputado. Esto se conoce como "vencimiento de términos" y es una protección legal que existe para evitar que alguien permanezca indefinidamente en proceso. Bonilla fue liberado precisamente porque los fiscales no radicaron oportunamente ese escrito de acusación.
El trasfondo de todo esto es el escándalo de la UNGRD, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres. Se presume que Bonilla participó en un desfalco de recursos en esa entidad, fondos que deberían destinarse a la atención de emergencias y desastres en el país. Es un caso de corrupción que ha mantenido la atención pública por su magnitud y por los nombres involucrados.
Ahora bien, lo interesante aquí no es solo si Bonilla cometió o no los delitos de los que se le acusa. Lo realmente preocupante para las instituciones es que la Comisión Nacional de Disciplina Judicial consideró necesario investigar a los propios fiscales. La comisión indicó que esta actuación disciplinaria busca establecer si la demora constituye una falta en el cumplimiento de deberes por parte de los funcionarios encargados del caso. Dicho de otra forma: ¿los fiscales cometieron un error administrativo grave o hubo algo más detrás?
La Comisión también subrayó que, dada la jerarquía de los fiscales involucrados, la investigación será adelantada directamente por ella misma, sin delegarla a otras instancias. Esto da una idea de cuán serio se considera el asunto a nivel institucional.
Es importante aclarar que aunque Bonilla está ahora en libertad, el proceso penal en su contra continúa. Los cargos sobre el presunto desfalco en la UNGRD siguen siendo investigados. Lo que cambió es su situación procesal inmediata, pero la pesquisa judicial sigue su curso.
Este caso expone una tensión delicada en el sistema judicial: por un lado, las personas procesadas tienen derecho a que sus casos avancen dentro de tiempos razonables, y por otro, la justicia debe funcionar sin demoras innecesarias que, como en este caso, pueden resultar en la liberación de personas acusadas de delitos graves. Para el ciudadano común, esto significa que incluso cuando hay sospechas fundadas de corrupción de altos funcionarios, los errores administrativos en el tramite pueden frustrar la persecución penal.
Fuente original: Portafolio - Economía