Investigadores cuestionan por qué se frenó operación antidrogas en el mismo parque donde paz urbana actuará

La mesa de paz urbana anunció que intervendrá el Parque Bicentenario para eliminar el comercio de drogas a partir del 11 de junio. Sin embargo, justo en ese mismo sitio se había planeado una operación antidrogas con 34 órdenes de captura que fue suspendida horas antes de ejecutarse el 7 de mayo. Investigadores sospechan que la cancelación del operativo no fue coincidencia, especialmente porque dos días después incendiaron una bodega que era objetivo de los allanamientos, destruyendo evidencia. Este caso recuerda denuncias anteriores sobre posible interferencia de la mesa de paz en operativos policiales.
En Medellín crece la desconfianza entre investigadores judiciales tras un anuncio que suena bien en teoría pero levanta banderas rojas en la práctica. La mesa de paz urbana entre el Gobierno y voceros de bandas del Valle de Aburrá anunció que recuperará el Parque Bicentenario como "territorio libre de drogas", pero el problema es que ese mismo parque fue escenario de una operación antidrogas que fue cancelada a última hora, apenas días antes del anuncio de paz.
Según reportes de EL COLOMBIANO, durante un año completo se planeó meticulosamente el desmantelamiento de la red de tráfico en ese parque ubicado en el barrio Boston. La Policía Judicial de Infancia y Adolescencia coordinaba la acción junto con la Fiscalía 94 Antinarcóticos y la Secretaría de Seguridad de la Alcaldía. Se obtuvieron 34 órdenes de captura contra delincuentes y una aprehensión contra un menor. El operativo estaba programado para el 7 de mayo de 2026, con más de 60 policías de la Sijín listos para llegar desde distintas jurisdicciones. Tenían ubicados los objetivos y definidos los lugares para allanar.
Pero horas antes de ejecutar la operación, sucedió algo extraño. "Los coordinadores del equipo recibieron una llamada desde Bogotá, de la dirección de la Dipro, ordenándoles que suspendieran la misión", contaron fuentes cercanas al caso que pidieron reserva de identidad. "No dieron explicaciones, simplemente que se aplazaba para después de las elecciones presidenciales". Dos días después, el 9 de mayo, algo más perturbador ocurrió: incendiaron una bodega de reciclaje vecina al parque. "Ese era uno de los lugares que teníamos identificados para allanar", recalcó uno de los investigadores. Con ese incendio desapareció toda la evidencia que planeaban recolectar allí.
Veintiuno días después de frenar la operación, la mesa de paz urbana anunció en una rueda de prensa en la cárcel de Itagüí que gestionaría "un proceso de recuperación de este parque como escenario de ciudad libre de comercialización de drogas a partir del próximo 11 de junio". El parque ha sido controlado durante años por la banda "los Conejos", adscrita a la organización "Caicedo", que forma parte de la confederación criminal "la Oficina" en el Centro y Oriente de Medellín.
La secuencia de eventos preocupa porque ya existe un antecedente. En junio de 2025 sucedió algo similar con operaciones contra José Leonardo Muñoz Martínez, conocido como "Douglas", vocero principal de las bandas en la mesa de paz. Cuando estaban por ejecutar seis órdenes de captura contra la estructura financiera de "la Terraza", la información del operativo se filtró. Personas que decían venir de la mesa de paz llegaron a la Alcaldía advirtiendo que si se concretaban las capturas estallaría la violencia. Esos mensajes también llegaron a Bogotá. El alcalde Federico Gutiérrez declaró públicamente que la senadora Isabel Zuleta, coordinadora de la delegación del Gobierno, había tratado de obstruir las capturas. Ella lo negó. Al final la operación se ejecutó pero los capturados fueron dejados en libertad por falta de evidencia suficiente.
Ahora la pregunta que nadie quiere responder en voz alta es clara: ¿se frenó la operación antidrogas del Parque Bicentenario para que la mesa de paz urbana se encargara de esa "plaza de vicio"? ¿O todo es realmente una coincidencia? La cadena de eventos, incluido el incendio que destruyó evidencia, ha dejado a investigadores y autoridades con la sensación de que algo no cuadra en esta historia.
Fuente original: El Colombiano - Colombia

