Investigación revela posible influencia de cercanos a Armando Benedetti en millonario contrato de defensa

El Ministerio de Defensa tramita un contrato de 6,2 billones de pesos para implementar un sistema antidrones, una iniciativa urgente ante los ataques de grupos armados que han dejado 62 muertos en los últimos cinco años. Investigaciones señalan que empresarios vinculados con el hermano del ministro del Interior estarían influyendo para que la empresa turca MKE Corporation gane la licitación. Tanto Camilo Benedetti como Carlos Alberto Dada niegan cualquier participación, pero fuentes internas reportan reuniones sospechosas y procedimientos que podrían eludir procesos ordinarios de contratación.
En estos días está en juego uno de los contratos más importantes que ha manejado recientemente el Ministerio de Defensa: 1.681 millones de dólares, lo que equivale a 6,2 billones de pesos, destinados al Escudo Nacional Antidrones. Cuando se mueven sumas de ese tamaño, siempre hay intereses que andan rondando entre papeles técnicos y fechas de decisión.
El proyecto nace de una realidad preocupante: en los últimos cinco años, disidencias, el Clan del Golfo y el ELN han dejado 62 personas muertas en ataques con drones, sumado a cerca de 860 acciones violentas diferentes. Es un problema serio que el país necesita resolver. Sin embargo, desde el despacho de la viceministra de Defensa, Angélica Verbel, todo se ha manejado con mucho sigilo. Verbel asumió el cargo a mediados de agosto pasado entre cuestionamientos sobre su experiencia técnica en temas de seguridad y defensa.
Lo que llama la atención es que existe un memorando de entendimiento entre Colombia y Turquía de junio de 2025 como punto de partida para que la empresa MKE Corporation ofreciera su sistema antidrones. Esto contradice las versiones públicas que dicen que todo comenzó el 16 de enero cuando el ministro Pedro Sánchez convocó a empresarios interesados. Según fuentes internas del Ministerio, la empresa Force Improvement LLC, cuyos socios son Camilo Benedetti, hermano del ministro del Interior Armando Benedetti, y el empresario Carlos Alberto Dada, estaría empujando para que los turcos se lleven el contrato. Registros muestran que Dada visitó a la viceministra Verbel a mediados de diciembre pasado. "Carlos Alberto Dada ingresó al Ministerio de Defensa, específicamente al despacho de la viceministra (Verbel), durante la semana del 15 de diciembre. Había urgencia de concretar la contratación antes del 31 de diciembre", relata una persona del ministerio que conoce el proceso.
No es la primera vez que estas empresas trabajan juntas en defensa. En 2020, ganaron un proceso para adquirir 457 granadas para morteros que enviaron los turcos. Ahora vuelven con el sistema antidrones. La viceministra Verbel incluso viajó a Turquía entre el 24 y el 31 de enero de 2026 con una comisión del Ministerio, supuestamente para "fortalecer la cooperación bilateral", según publicó la entidad en X. Durante ese viaje reunió con MKE y documentó el encuentro en redes sociales mostrando el logotipo de la empresa, justo la firma que hoy es fuerte candidata al contrato. Lo preocupante es que el sistema "Tolga" que ofrece MKE tiene limitaciones técnicas para detectar drones modificados por grupos armados que incorporan fibra óptica, según fuentes. Empresarios que estuvieron en la reunión del 16 de enero dijeron estar sorprendidos: "nunca se nos había mencionado a una empresa turca entre los interesados; estamos sorprendidos de esto. Solo se nos habló del proyecto y que estábamos invitados a participar en el proceso. Tampoco de menciones al hermano de Armando Benedetti y el señor Dada".
Cuando se le preguntó, Camilo Benedetti fue categórico en sus negativas. Dijo "No tengo absolutamente nada que ver con ese proceso" y aseguró que Force Improvement LLC no está interesada ni ha hecho gestiones con MKE. Agregó que desde que Gustavo Petro es presidente no ha podido trabajar con defensa: "Desde que Petro es presidente no he podido vender ni un palillo (sic). Estoy completamente vetado. La empresa prácticamente está inactiva; incluso estoy evaluando cerrarla". Sobre si Dada está usando su nombre, respondió: "No le he autorizado absolutamente nada. Si alguien está usando mi nombre para eso, lo desconozco por completo". Carlos Alberto Dada también negó participación y confirmó que conoce a Verbel desde hace varios años. Sobre su reunión en diciembre, dijo que fueron "temas entre amigos" e "irrelevante" frente al contrato. Fue enfático: "No promuevo esa sociedad (la de los turcos), no conozco a qué se dedica, no sé en qué procesos está".
La viceministra Verbel respondió que el proceso tiene reserva legal, pero aclaró que su gestión "se rige por una política de agenda abierta y transparente". Sobre Dada, precisó: "es una persona que conozco desde hace algunos años. En su visita sostuvimos una conversación cordial en la que manifestó interés en procesos de construcción de obra civil con las Fuerzas. Le indiqué con absoluta claridad que ese tipo de asuntos no son de mi competencia ni hacen parte de mi resorte funcional, razón por la cual no se avanzó en ningún diálogo adicional ni existe actuación administrativa derivada de ese encuentro".
Lo que complica aún más las cosas es el papel de CODALTEC, una empresa estatal adscrita al Ministerio de Defensa. El ministro Sánchez decidió desde el primer trimestre de 2025 centralizar todo lo relacionado con sistemas antidrones en esta corporación. Según fuentes del ministerio, CODALTEC, dirigida por la coronel Nilssen Gutiérrez, se quedaría con un 14 por ciento del contrato "por concepto de administración, además de un incremento en el precio del producto". Por ser una corporación de ciencia y tecnología con régimen especial, podría contratar de manera directa. Esto significa que el Ministerio firmaría un convenio interadministrativo con CODALTEC y esta podría luego contratar "a dedo", evitando los requisitos normales de un proceso ordinario. El ministro habría designado al coronel Luis Antonio Gelves como asesor en su despacho para hacer seguimiento directo al proceso, actuando como "ojos y oídos" del ministro dentro de un proyecto que genera dudas sobre su transparencia.
Fuente original: El Colombiano - Colombia