Instituto de Cancerología mantiene tratamientos en curso pero cierra puertas a nuevos pacientes de Nueva EPS

El Instituto Nacional de Cancerología anunció que seguirá atendiendo a los pacientes de Nueva EPS que ya están en tratamiento, pero a partir del 1 de mayo no recibirá nuevos casos de esa aseguradora. La decisión responde a una cartera de deudas que supera los 146 mil millones de pesos y a la falta de acuerdos en las negociaciones. A pesar de esto, la institución garantiza mantener los servicios de urgencias oncológicas 24 horas y continuar atendiendo a todos los menores de edad con cáncer.
El Instituto Nacional de Cancerología tomó una decisión que refleja la tensión financiera que vive: continuará atendiendo a los pacientes de Nueva EPS que ya están en tratamiento, pero cierra las puertas a nuevos casos a partir del 1 de mayo. Es un anuncio que trata de encontrar equilibrio entre dos realidades complejas: la urgencia de seguir salvando vidas y la imposibilidad de sostener una deuda que se ha vuelto insostenible.
La raíz del problema está en los números. El Instituto señala que no tiene contrato vigente con Nueva EPS y enfrenta una cartera que a marzo de 2026 superaba los 146 mil millones de pesos. Estos datos no son nuevos para las autoridades que han hecho seguimiento a la situación. Las conversaciones entre ambas entidades se han prolongado durante meses, pero nunca llegaron a buen puerto. "No fue posible concretar compromisos relacionados con pagos por servicios ya prestados ni acuerdos sobre la cartera pendiente", explica el Instituto en su comunicado.
Lo preocupante es la velocidad con que creció la deuda. Según datos que publicó el representante a la Cámara Andrés Forero, la cartera total pasó de 36.295 millones de pesos en marzo de 2024 a 136.424 millones en febrero de 2026, un aumento del 275,8 por ciento. Las obligaciones con más de un año de antigüedad crecieron de 6.169 millones a más de 28.475 millones, mostrando una acumulación de mora que parece imparable.
A pesar de la medida, el Instituto busca salvar lo que pueda. "Teniendo en cuenta que enfrentamos una situación límite, hemos programado un nuevo espacio de concertación con la actual interventoría", indica en su comunicado. La institución enfatiza que "durante más de 90 años nuestra razón de ser siempre ha sido, es y será salvar vidas, por lo que esperamos que en los próximos días la Nueva EPS pueda garantizar mediante la firma de acuerdo de pago y de los contratos pendientes, la atención de nuevos y futuros pacientes".
Como garantía de que la salud oncológica no quedará completamente desatendida, el Instituto reafirmó que mantendrá "sin restricción" los servicios de urgencias oncológicas durante las 24 horas del día y continuará atendiendo a "todos los niños, niñas y adolescentes con cáncer". La decisión no fue fácil. El Instituto reconoce que intentó postergarla "tanto como había sido posible, porque su razón de ser era atender a los pacientes con cáncer". Pero cuando los números no dan, ni siquiera la vocación médica puede sostener indefinidamente un sistema en quiebra.
Fuente original: El Colombiano - Colombia
