Inpec interviene cárcel de Itagüí tras concierto vallenato no autorizado
El Instituto Nacional Penitenciario confirmó que un artista ingresó sin permiso a la cárcel de Itagüí para realizar una actividad musical. Como respuesta, la entidad cambió la dirección del penal, trasladó al comandante de vigilancia e inició investigación contra siete funcionarios. También ordenó intervención de grupos especiales en el pabellón de alta seguridad para verificar si hubo otras irregularidades.
La dirección del Inpec se movió rápido después de que trascendiera a nivel público que un artista vallenato entró a la cárcel de Itagüí para tocar sin que nadie lo hubiera autorizado. El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario dejó claro en su comunicado que esta actividad nunca fue avalada por el Gobierno Nacional, el Ministerio de Justicia, ni por la Dirección General de la entidad. Se trata de un protocolo que no se cumplió como debería ser.
Las consecuencias fueron inmediatas en la estructura del penal. El director encargado del establecimiento fue removido del cargo, el comandante de vigilancia fue trasladado y ahora el director regional está presente en el centro penitenciario verificando directamente qué pasó y quién es responsable. No es un cambio menor: cuando algo así ocurre en una cárcel, la cadena de mando se tambalea.
Pero la investigación va más allá de los cambios administrativos. El Inpec abrió una indagación disciplinaria contra siete funcionarios que estaban en turno cuando ingresó el artista y sus acompañantes. La pregunta de fondo es si hubo fallas en los controles o si simplemente ignoraron los protocolos de seguridad establecidos para quién entra y quién no puede entrar a un penal.
Como si todo esto fuera poco, los grupos especiales intervinieron el pabellón de alta seguridad del establecimiento. Esta acción buscaba revisar las condiciones internas y detectar si hay otras irregularidades ocultas en esa zona. El Inpec fue enfático: "esclarecer las causas de la visita al penal del artista en mención, con el fin de actuar de manera contundente ante posibles irregularidades durante el procedimiento de ingreso".
La cárcel de Itagüí no es cualquier establecimiento. Alberga internos con diferentes roles dentro del sistema carcelario, incluidos algunos que están en procesos de diálogo con el Gobierno Nacional. Por eso el ingreso no autorizado de una persona ajena levanta tantas alertas. La seguridad penitenciaria se basa en procedimientos estrictos, y cuando esos procedimientos fallan, todo el sistema puede tambalearse.
Fuente original: KienyKe - Portada

