Inpec aparta 11 funcionarios de la cárcel de Itagüí tras descubrir fiesta y lujos dentro del penal

Un operativo sorpresa en la Cárcel de La Paz de Itagüí reveló que funcionarios permitían actividades festivas y artículos de lujo adentro. Se decomisaron celulares, alcohol, drogas, electrodomésticos y equipos de sonido. Once servidores públicos fueron removidos de sus cargos y se abrirán investigaciones disciplinarias como parte de la política de tolerancia cero contra la corrupción.
La cárcel de Itagüí atraviesa una crisis de control tras descubrirse irregularidades graves que comprometieron a 11 funcionarios del Inpec. El viernes 10 de abril pasado, un operativo sorpresa ejecutado por el Grupo Operativo Especial (GROPE) encontró que adentro del penal ocurrían parrandas vallenatas y circulaban artículos considerados de lujo, revelando fallas significativas en los sistemas de vigilancia interna.
Lo que el Inpec decomisó deja clara la magnitud del problema. Los inspectores incautaron tres celulares, un módem WiFi, una consola de PlayStation 5 con seis controles y una computadora portátil, además de una tablet. También hallaron bebidas alcohólicas incluyendo 375 mililitros de aguardiente, 2.250 mililitros de champaña y 750 mililitros de licor tipo Smirnoff, lo que explica la parranda detectada. Además encontraron sustancias ilícitas: 1.323 gramos de sustancia vegetal y 271 gramos de sustancia pulverulenta.
Lo más sorprendente fue el descubrimiento de electrodomésticos que transformaban el penal en vivienda de lujo. Se decomisaron 62 neveras, 27 ollas freidoras, 265 ollas eléctricas, 11 estufas, siete televisores, dos aires acondicionados, una lavadora y diversos equipos de cocina. También había mobiliario: sofás, camas con cabeceras decorativas y asadores con barriles ahumadores. Cuatro bafles de sonido completaban el cuadro de una operación que funcionaba más como fiesta que como penal.
El Inpec reaccionó con medidas inmediatas. Además de apartar a los 11 funcionarios, abrió investigaciones disciplinarias y administrativas para determinar responsabilidades. La entidad insistió en que "no se permitirá, bajo ninguna circunstancia, la permanencia o ingreso de elementos que contravengan la normatividad vigente", prometiendo reforzar controles en Itagüí y en todo el sistema penitenciario nacional. El mensaje es claro: tolerancia cero con la corrupción que convierte las cárceles en espacios de privilegio para algunos mientras otros cumplen condena en condiciones precarias.
Fuente original: Portafolio - Economía