Inicia proceso de beatificación del padre Juan de Dios Sierra, el paisa que evangelizó Chile
El Vaticano autorizó iniciar el trámite de beatificación del padre Juan de Dios Sierra, un franciscano nacido en Robledo en 1877 que se hizo famoso en Chile por premoniciones como la del terremoto de 1922. La Diócesis de Copiapó conformará comisiones especializadas para recopilar documentación y buscar un milagro que complete el proceso hacia su canonización.
Un antioqueño que dejó las comodidades de su tierra para llevar la fe al otro lado de los Andes es ahora más cerca de los altares. El Vaticano acaba de autorizar el inicio del proceso de beatificación del padre Juan de Dios Sierra, conocido entre sus devotos como el padre negro, un sacerdote franciscano que nació en lo que hoy es el barrio Robledo en 1877 en una familia de recursos.
La vida de Sierra fue de esas que parecen de película. Inicialmente estudió medicina, leyes e ingeniería, pero tras varios intentos logró ingresar a la orden franciscana. Fue enviado a la región de Atacama en Chile, donde pronto se ganó el corazón de los chilenos con su labor pastoral y, especialmente, con hechos que han perdurado en la memoria colectiva. Un ejemplo que ilustra su reputación ocurrió en 1922: una semana antes del terremoto que devastó Chile, Sierra comenzó a bajar las imágenes de la iglesia. "A la semana se dio el temblor", cuenta Camilo Andrés Galvéz, teólogo, quien ha documentado la vida del sacerdote. Esta premonición circuló ampliamente en los medios de la época.
Ahora que el Vaticano ha dado luz verde, corresponde a la Diócesis de Copiapó continuar con los trámites requeridos. La iglesia conformará comisiones histórica y teológica dedicadas a reunir documentación y a investigar su vida, pasos indispensables en todo proceso de beatificación. Además, será necesario que se compruebe un milagro atribuible a su intercesión.
"Si concluye todo, Dios mediante, se va a cerrar la causa en la fase diocesana para que se envíen los antecedentes a Roma y se presente lo que se llama la Positio", explicó monseñor Ricardo Morales, obispo de la Diócesis Copiapó. Este documento compilaría toda la evidencia para que el Vaticano continúe con la siguiente etapa.
Lo interesante del caso de Sierra radica en que su candidatura no depende únicamente de milagros comprobables. Como señala Galvéz, "¿Por qué se da este paso según la autorización que da el Vaticano? Es porque tiene fama de santidad". El teólogo enfatiza que el verdadero peso de una beatificación está en el modelo de vida que la persona ofrece. "Yo puedo hacer los milagros que quiera, pero si la gente no quiere imitar mi estilo de vida como es el caso de Juan de Dios que la gente quiere vivir como él, eso ya da una señal que es un hombre que se puede llevar a los altares".
La historia de este paisa que dejó las montañas de Antioquia para evangelizar en el desierto chileno sigue escribiéndose, ahora en los registros de la iglesia universal. Su canonización, si todo sale adelante, sería un reconocimiento no solo a su fe, sino al legado que dejó en tierras lejanas.
Fuente original: Telemedellín

