ÚltimasNoticias Colombia

Economía y Finanzas

Inflación cae en febrero pero los riesgos siguen al acecho en Colombia

Fuente: Portafolio - Economía
Inflación cae en febrero pero los riesgos siguen al acecho en Colombia
Imagen: Portafolio - Economía Ver articulo original

La inflación anual de Colombia bajó a 5,29% en febrero, sorprendiendo al mercado que esperaba cifras más altas. Sin embargo, expertos advierten que la mejora es temporal y engañosa: fue impulsada principalmente por precios regulados como gasolina y electricidad, mientras que servicios y alimentos siguen presionando. Las lluvias y el aumento del salario mínimo podrían acelerar nuevamente los precios en los próximos meses.

La inflación colombiana mostró una tregua en febrero al registrar una variación anual de 5,29%, por debajo de las proyecciones que la mayoría de analistas tenían en el radar. El Banco de la República esperaba 5,48% y algunos centros de análisis incluso pronosticaban cifras cercanas al 5,52%, por lo que el resultado dejó una sensación de alivio momentáneo en los mercados.

Pero no se deje engañar por la noticia positiva. Los expertos insisten en que esta caída es engañosa y no refleja una verdadera mejoría en el bolsillo de los colombianos. El Centro de Investigación Económica y Financiera (Anif) explicó que la desaceleración de seis puntos básicos respecto a enero estuvo "asociada a precios regulados", es decir, a componentes como la gasolina, electricidad, gas y agua que el Gobierno controla directamente. Esto significa que las presiones inflacionarias reales siguen intactas en otros sectores donde sí sienten el impacto los ciudadanos corrientes.

El problema real está donde duele más: en los servicios, donde la inflación anual subió a 6,45%. Esto incluye comidas fuera del hogar, educación, servicios domésticos y administración de conjuntos residenciales. Se trata de gastos directos de la clase media y trabajadora que no bajaron de precio. La razón es que estos servicios responden rápidamente a los salarios: cuando la gente gana más, los proveedores suben sus tarifas. Y con el aumento del salario mínimo que entra en vigencia, esta presión probablemente se intensifique en los próximos meses.

Los alimentos tampoco son noticia esperanzadora. Su inflación anual alcanzó 5,84%, impulsada especialmente por productos perecederos que subieron 8,49%. Aquí entra el factor climático que mantiene a los analistas en vela: las lluvias han afectado la producción agrícola y, si la ola invernal continúa, es probable que más productos escaseen y suban de precio. Este es uno de los mayores riesgos que identifican los expertos para los próximos meses.

Otro indicador que sigue preocupando es la inflación subyacente (sin alimentos ni regulados), que mide las presiones estructurales de precios. Este indicador subió a 5,52%, sugiriendo que hay problemas de fondo en la economía que no desaparecieron en febrero. Además, Colombia está quedando rezagada frente a otros países latinoamericanos. Mientras Chile y Uruguay han reducido significativamente su inflación, Colombia sigue por encima del 5%, mostrando un proceso de desinflación más lento que sus vecinos regionales.

Si se mira el acumulado del año, la situación es menos alentadora aún. Entre enero y febrero de 2026, la inflación suma 2,27%, superior al 2,08% del mismo periodo en 2025. En apenas dos meses se ha acumulado casi el 44,5% de toda la inflación que registró Colombia durante el 2025 completo. Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, resumió el sentimiento de la mayoría de analistas: "la inflación de febrero dio una señal positiva", pero los riesgos persisten y el Banco de la República deberá mantener vigilancia sobre servicios, alimentos y el impacto del aumento salarial en los próximos meses. La convergencia hacia la meta de inflación del banco central, ubicada entre 2% y 4%, seguirá siendo un proceso lento y lleno de incertidumbres.

Fuente original: Portafolio - Economía

Noticias relacionadas