Indígenas de la región logran histórica reducción en muertes de madres y niños durante 2025

La entidad de salud Dusakawi EPSI reportó avances significativos en comunidades indígenas: estabilizó la mortalidad materna en 198 casos por cada 100.000 nacidos vivos y logró que el 50% de gestantes accedieran a atención oportuna. En menores de edad, las muertes bajaron 27% en bebés menores de un año y 36% en niños menores de cinco años gracias a programas nutricionales y detección temprana de enfermedades. Sin embargo, la organización advierte que persisten determinantes sociales críticos como falta de agua potable y malas vías de acceso.
Los pueblos indígenas de la región vivieron un año importante en materia de salud materna e infantil. La Entidad Promotora de Salud Indígena Dusakawi EPSI presentó un balance del 2025 que muestra reducciones significativas en las muertes de madres y niños en las comunidades ancestrales, trabajo que realizó en conjunto con instituciones prestadoras de salud indígenas y del estado.
El logro más destacado está en la mortalidad materna. Dusakawi EPSI estabilizó la razón de mortalidad materna en 198 casos por cada 100.000 nacidos vivos. Lo importante es que lograron romper barreras culturales sobre la privacidad del embarazo en estos pueblos, lo que permitió que el 50% de las gestantes accedieran a tiempo a controles prenatales. Este acceso temprano es clave para detectar y prevenir complicaciones antes del parto. A pesar de estos avances, la entidad lamentó que 12 mujeres de las etnias Arhuaco, Kogui y Yukpa fallecieran durante el embarazo o después del parto, por lo que anunciaron que intensificarán las acciones preventivas.
En cuanto a los niños, los resultados fueron contundentes. Desde 2021, Dusakawi EPSI implementó una ruta especial para combatir la desnutrición en embarazadas y menores de edad. Esa estrategia permitió reducir en 27% las muertes en bebés menores de un año (pasaron de 35 en 2024 a 28 en 2025) y en 36% las muertes en niños menores de cinco años (bajaron de 29 a 19). También consiguieron disminuir en 41% la mortalidad por diarrea y en 54% la por infecciones respiratorias, gracias a programas de detección temprana en el territorio.
Sin embargo, la entidad levantó la voz sobre los enormes desafíos que siguen afectando a estas comunidades. Las directivas señalaron que los riesgos en salud están profundamente ligados a problemas que van más allá de lo médico: la falta de políticas de seguridad alimentaria, la escasez de agua potable, el déficit de vivienda digna y las malas condiciones de las vías de acceso. Estos son determinantes sociales que ningún programa de salud puede resolver solo.
En el frente de enfermedades de transmisión vertical, Dusakawi EPSI superó la meta del 95% en pruebas de VIH y sífilis para evitar que madre e hijo se contagien. Pero encendieron las alarmas al reportar 11 casos de sífilis congénita en La Guajira, principalmente en población Wayúu migrante transfronteriza, y un primer caso registrado en el departamento del Cesar. Estos números muestran que aunque hay avances, los desafíos epidemiológicos aún están lejos de resolverse completamente.
Fuente original: Diario del Cesar


