Impuesto predial y de vehículos convergen en abril: riesgos que pueden costarle caro al bolsillo

En Bogotá, dos plazos tributarios se cruzan en abril y mayo, presionando las finanzas de familias ya afectadas por inflación. Errores en avalúos o datos registrados pueden aumentar lo que pague. Expertos recomiendan verificar información antes de pagar y elegir entre descuento de contado o cuotas según la liquidez real del hogar.
Bogotá enfrenta una semana crítica en su calendario tributario. El descuento del 10 por ciento en el impuesto predial vence el 17 de abril, mientras que el beneficio para pagar vehículos se extiende hasta el 15 de mayo. Aunque tienen plazos diferentes, el traslape de estas obligaciones cae en el peor momento para muchas familias: cuando la inflación ya ha comido parte del presupuesto mensual. En marzo pasado, el costo de vida subió 0,78 por ciento al mes, acumulando 5,56 por ciento en el último año. Esto significa que para la mayoría de los hogares, cualquier gasto extra como estos impuestos duele más de lo que debería.
El dilema que enfrentan los contribuyentes no es menor. Quien pague el predial antes del 17 de abril se ahorra 10 por ciento del total, pero necesita tener el dinero disponible ahora mismo. Quienes no tengan esa liquidez pueden optar por cuotas sin intereses, aunque eso significa pagar la factura completa distribuida en varios meses. Ambas opciones son válidas, pero dependen de la realidad financiera de cada persona. Pedro Sarmiento, experto en impuestos de Crowe Co, lo explicó de manera clara: "El contribuyente organizado no es el que paga primero, sino el que revisa primero, decide a tiempo y usa los canales formales". En otras palabras, la planeación importa más que la velocidad.
Pero hay un riesgo que muchos pasan por alto y que puede resultar muy caro. Si el valor de su predial subió más de lo que explica la inflación, probablemente no fue solo por el aumento de precios. También pudo haber cambios en el avalúo catastral del inmueble, cambios en cómo se usa la propiedad, o simplemente errores en los datos registrados. Lo mismo ocurre con vehículos: el impuesto se calcula sobre un avalúo oficial, no sobre lo que usted cree que vale su carro. Antes de pagar, recomiendan los expertos verificar que la información sea correcta: identificación del predio, dirección, área, destinación, avalúo. Para vehículos: placa, modelo y tipo de servicio. Una revisión de 20 minutos puede ahorrarle dinero o evitar trámites frustrantes después.
Hay casos que pasan completamente desapercibidos. Algunos predios aún no tienen actualizado su CHIP catastral o están en procesos de englobe o desenglobe (cuando se fusionan o dividen propiedades). En esas situaciones, la obligación de declarar y pagar puede existir aunque no llegue factura. En vehículos, es común que traspasos no formalizados dejen al titular registrado obligado a pagar, incluso si ya vendió el carro informalmente. Quien aparece en los registros es responsable, sin importar acuerdos de palabra.
Las cifras de morosidad dan una idea del impacto real en Bogotá. Más de 332 mil predios están en mora, acumulando 1,23 billones de pesos en deuda. En vehículos, cerca de 742 mil contribuyentes tienen pagos pendientes. Para quienes se atrasen, la situación se agrava rápido: la tasa de interés moratorio en abril de 2026 está en 24,76 por ciento anual. Un retraso que comienza siendo de pocos miles de pesos puede convertirse en una deuda que crece todos los meses.
El mensaje de los expertos es directo: no asuma que todo aumento vino de la inflación, verifique sus datos antes de pagar, y elija el método de pago que corresponda a su capacidad real de dinero disponible. Ser contribuyente organizado no significa ser el primero en pagar, sino el más informado al hacerlo.
Fuente original: Portafolio - Economía