Identifican al tatuador de 21 años como segunda víctima del choque en Pozos Colorados

La Policía Metropolitana de Santa Marta logró identificar a los dos motociclistas que murieron en una terrible colisión el domingo en la Ruta del Sol. Uno de ellos era Ostin Tapia, un joven tatuador de Maicao que trabajaba a domicilio en la ciudad. El otro era Vladimer Rafael Henríquez, conductor de buses de 51 años, viudo y padre de dos hijos. La violencia del impacto y el fuego consumieron ambas motos, lo que complicó el reconocimiento forense de los cuerpos.
La madrugada del domingo 24 de mayo dejó dos muertes en la vía que conecta a Santa Marta. Dos motociclistas se chocaron de manera brutal a la altura del kilómetro 9 de la Ruta del Sol, en la zona de Pozos Colorados, y el impacto fue tan violento que las motocicletas se incendiaron completamente.
Durante días, los peritos trabajaron para identificar a las víctimas. El fuego había destruido los vehículos hasta convertirlos en chatarra irreconocible, lo que hacía casi imposible saber quiénes eran los conductores. Sin embargo, con ayuda del Laboratorio Móvil de Criminalística y colaboración de las familias, la Policía Metropolitana logró establecer finalmente las identidades de ambos hombres.
Ostin Tapia tenía apenas 21 años y era originario de Maicao, La Guajira. Se había instalado en Santa Marta donde ganaba su sustento como tatuador a domicilio, yendo de casa en casa para hacer su trabajo. Su cuerpo fue hallado cerca del lugar donde comenzó el incendio, con múltiples fracturas y quemaduras severas.
El otro fallecido fue Vladimer Rafael Henríquez Hernández, de 51 años, natural de Ciénaga. Era conductor de buses de servicios especiales en la empresa Sensación y salía en las madrugadas a recibir su turno. Quedó atrapado entre los hierros de su motocicleta y carbonizado por las llamas.
Los investigadores de Tránsito y Transporte están analizando lo que pudo haber causado el accidente. Por ahora, la principal hipótesis apunta a que uno de los conductores invadió el carril del otro a causa del exceso de velocidad. Durante las labores de limpieza, los uniformados lograron recuperar una placa de identificación: la motocicleta Auteco con línea RHK 65B. La otra moto quedó completamente destruida.
Mientras que el Cuerpo de Bomberos controlaba las llamas, la Policía Metropolitana cerró carriles y estableció un paso lento y controlado para evitar represamiento vehicular en el acceso sur de la ciudad.
Fuente original: Seguimiento

