IA y elecciones 2026: la verdadera batalla es por lo que ven los colombianos, no en las urnas
Mientras se acerca el 2026, expertos advierten que la inteligencia artificial no alterará el conteo de votos, pero sí puede influir profundamente en cómo piensan y deciden los ciudadanos antes de ir a votar. El riesgo está en los mensajes personalizados, deepfakes y noticias falsas que circulan en redes sociales. El desafío real para el país es fortalecer el pensamiento crítico de los votantes frente a información cada vez más difícil de verificar.
Mientras Colombia se prepara para las elecciones presidenciales de 2026, crece una inquietud diferente a la que solemos asociar con las campañas electorales. No se trata de si alguien podría manipular urnas o cambiar resultados en la Registraduría. El verdadero problema, según especialistas, está en algo más sutil y quizás más poderoso: cómo la inteligencia artificial puede moldear lo que los ciudadanos ven, piensan y sienten antes de llegar a votar.
Juan Esteban Jaramillo, presidente de ESIC Medellín, escuela de negocios, marketing y economía digital, lo plantea así: "La inteligencia artificial no va a decidir quién gana una elección desde la Registraduría, pero sí puede influir silenciosamente en cómo piensa, siente y vota un ciudadano antes de llegar a las urnas". Esta advertencia refleja lo que ya está sucediendo en el país.
Las campañas políticas y actores digitales están usando herramientas de IA para crear mensajes hiper personalizados, imágenes, videos y discursos diseñados específicamente para cada grupo de votantes. El objetivo es directo: captar atención y generar respuestas emocionales que terminen influyendo en cómo la gente vota.
El asunto se complica con la proliferación de contenidos engañosos. Los llamados deepfakes, junto con noticias falsas, se propagan a una velocidad sorprendente por redes sociales y aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Verificar qué es real y qué es manipulado se ha convertido en una tarea cada vez más complicada para cualquier ciudadano.
Aunque el sistema electoral colombiano tiene mecanismos que protegen contra manipulaciones directas en el conteo de votos, ese blindaje no protege a los ciudadanos de información engañosa. El verdadero desafío está en garantizar que quienes voten el 2026 tengan acceso a información verificada y clara.
Esto plantea un reto enorme para instituciones públicas, medios de comunicación y la ciudadanía misma. Fortalecer el pensamiento crítico y enseñar a la gente a verificar contenidos se ha convertido en una necesidad urgente en un entorno donde distinguir entre lo real y lo manipulado es cada vez más difícil.
Fuente original: Hora 13 Noticias
