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Hungría en la encrucijada: ¿puede Putin perder su aliado más importante en Europa?

Fuente: France 24 - Europa
Hungría en la encrucijada: ¿puede Putin perder su aliado más importante en Europa?
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Viktor Orban, primer ministro de Hungría durante 16 años y cercano aliado de Vladimir Putin, enfrenta las elecciones del 12 de abril contra su rival Peter Magyar, quien lo aventaja en encuestas. Rusia ha despliegado recursos significativos para favorecer a Orban, incluyendo operaciones de interferencia electoral documentadas. Una eventual victoria de Magyar cambiaría el tablero europeo, aunque sin llegar a una ruptura total con Moscú.

El domingo 12 de abril podría marcar un punto de quiebre en las relaciones entre Rusia y Europa. Viktor Orban, quien ha gobernado Hungría durante los últimos 16 años manteniéndose como el aliado más cercano de Vladimir Putin en el continente, enfrenta un desafío electoral que lo podría sacudir del poder. Su contrincante, Peter Magyar, lo supera consistentemente en las encuestas con una ventaja cercana a 10 puntos.

Moscú no está siendo pasiva. El gobierno ruso ha desplegado toda su maquinaria para mantener a Orban en el poder. Edit Zgut, especialista en Hungría del Instituto de Filosofía y Sociología de la Academia Polaca de Ciencias, señala que "Esta campaña ha supuesto una escalada importante en términos de injerencia electoral, y las pruebas de la injerencia rusa son cada vez más contundentes". Las revelaciones de marzo confirmaron que Rusia planeaba escenificar un intento de asesinato simulado contra Orban, una operación que los servicios de inteligencia rusos describieron como un "punto de inflexión decisivo" para desviar el debate electoral hacia aspectos más emocionales. Además, Moscú envió equipos de especialistas vinculados a su inteligencia militar para supervisar estas operaciones. El nombramiento de Daria Boyarskaya, exintérprete de Putin, para dirigir observadores de la OSCE también encendió las alarmas entre legisladores opositores húngaros.

Los expertos hablan ya de colusión electoral más que simple interferencia. Anton Shekhovtsov, director del Centro para la Integridad Democrática en Austria, explica que los agentes rusos buscan "removilizar al electorado de Viktor Orban, explotando sus temores, disuadir a los votantes indecisos de votar por la oposición y presentar lo que está en juego en esta votación como una elección entre 'paz y estabilidad' con Fidesz de Viktor Orban en el poder y 'caos y guerra' si gana Tisza".

Para Rusia, Orban ha representado mucho más que apoyo diplomático. Es su "caballo de Troya en Bruselas", como lo describe Edit Zgut. Michael Toomey, especialista en populismo de la Universidad de Glasgow, subraya que Orban es "el mejor amigo europeo de Vladimir Putin y su socio más fiable en la defensa de los intereses rusos dentro de la UE". Pero Orban también es, en palabras de Shekhovtsov, el "desestabilizador en jefe en Europa": veta ayudas a Ucrania, obstaculiza decisiones de la Unión Europea y erosiona la cohesión del bloque, lo que beneficia directamente a Putin.

Aunque una derrota de Orban sería un golpe importante para Moscú, no sería una catástrofe total. Rusia tiene otros aliados que cultiva: el eslovaco Robert Fico intenta socavar políticas proeuropeas, y el partido alemán Alternativa para Alemania representa uno de los movimientos de extrema derecha más prorrusos de Europa.

Si Magyar gana, tampoco significaría una ruptura automática con Rusia. El candidato opositor, exmiembro del partido de Orban, ha prometido una política más proeuropea pero reconoce limitaciones prácticas. Como destaca Zgut, Magyar "ha declarado que la dependencia de las fuentes energéticas rusas no terminará antes de 2035, mientras que la UE quiere que los Estados miembros lo logren para 2027". En otras palabras, Magyar estaría dispuesto a negociar con Moscú si esto beneficia energéticamente a su país.

Lo que Hungría necesita, según los analistas, es una separación gradual pero responsable de Rusia. Shekhovtsov afirma que Europa "no espera que Hungría rompa todos los lazos con Rusia de la noche a la mañana, sino que simplemente actúe con mayor responsabilidad a nivel europeo", especialmente alineándose con la postura europea sobre la guerra en Ucrania. El desafío real para Magyar, si gana, será enfrentar la herencia que Orban ha dejado: una población y medios de comunicación condicionados por años de narrativas orbanistas, además de funcionarios clave aún leales al modelo anterior. Por eso los analistas coinciden en que una mayoría cómoda de Tisza el domingo sería lo más efectivo para que Hungría pueda emprender ese giro sin necesidad de compromisos que debiliten su nuevo rumbo europeo.

Fuente original: France 24 - Europa

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