Human Rights Watch denuncia a Israel por usar fósforo blanco en zona residencial del Líbano

La organización de derechos humanos Human Rights Watch acusó a Israel de utilizar ilegalmente municiones de fósforo blanco sobre viviendas en la ciudad libanesa de Yohmor el 3 de marzo. El ejército israelí negó los hechos y afirmó que su política prohíbe usar estas municiones en zonas densamente pobladas. El fósforo blanco puede causar incendios graves, quemaduras y daños respiratorios, y su uso como arma es controvertido internacionalmente.
Human Rights Watch presentó el lunes una acusación formal contra Israel por el uso que describe como ilegal de fósforo blanco sobre zonas residenciales en el Líbano. Según la organización con sede en Nueva York, el ejército israelí disparó estas municiones desde artillería sobre viviendas en la ciudad de Yohmor, en el sur del país árabe, el pasado 3 de marzo. El grupo de derechos humanos afirma haber verificado y geolocalizado siete imágenes que documentan las municiones estallando en el aire sobre una zona residencial, mientras equipos de defensa civil combatían incendios en al menos dos casas y un vehículo en esa área.
Israel rechazó de inmediato los señalamientos. El ejército israelí indicó que "actualmente no tiene conocimiento y no puede confirmar el uso de proyectiles que contengan fósforo blanco en Líbano como se afirma". Sin embargo, reconoció su política de no utilizar estas municiones "en zonas densamente pobladas, con ciertas excepciones". El fósforo blanco es una sustancia que se enciende al contacto con el oxígeno y puede servir para crear cortinas de humo o iluminar campos de batalla, pero también funciona como arma incendiaria potencialmente devastadora, capaz de provocar incendios, quemaduras severas, daños en el sistema respiratorio y fallos orgánicos.
Las tensiones entre Israel y el Líbano se han intensificado en las últimas semanas. A pesar de un alto el fuego acordado en 2024, Israel ha mantenido ataques contra objetivos de Hezbolá y lanzó múltiples oleadas de bombardeos en todo el país desde hace poco más de una semana, enviando además tropas terrestres a zonas fronterizas después de enfrentamientos con el grupo respaldado por Irán. Las autoridades libanesas han registrado al menos 394 muertes en los ataques israelíes y más de medio millón de personas desplazadas.
Ramzi Kaiss, investigador de Human Rights Watch para Líbano, fue contundente en su declaración: "El uso ilegal de fósforo blanco por parte del ejército israelí sobre zonas residenciales es extremadamente alarmante y tendrá graves consecuencias para los civiles". El investigador pidió que Israel detenga inmediatamente la práctica y que los países proveedores de armas israelíes suspendan la asistencia militar y presionen al gobierno israelí para abandonar el uso de estas municiones en áreas pobladas.
Las acusaciones sobre el fósforo blanco no son nuevas. Tanto las autoridades libanesas como Human Rights Watch han denunciado repetidamente el empleo de estas controvertidas municiones en ataques que, según argumentan, han afectado a civiles y al medio ambiente. La agencia estatal libanesa National News Agency informó que fuerzas israelíes atacaron las localidades de Khiam y Tal Nahas con "artillería y bombardeos con fósforo". Además, en febrero pasado, Líbano acusó a Israel de rociar el herbicida glifosato en el lado libanés de la frontera compartida, algo que el presidente Joseph Aoun calificó como un "crimen contra el medio ambiente".
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



