Hoteleros del Tayrona claman por auxilio: cerco armado los lleva a quiebra y extorsión

Los empresarios turísticos de la zona Tayrona-Palomino se declararon en emergencia tras el cierre de la Troncal del Caribe por enfrentamientos entre el Ejército y grupos armados ilegales. Denuncian pérdida del 90 por ciento de ingresos, cobro forzado de extorsiones, monopolios en suministros y cientos de turistas atrapados. Piden al Gobierno Nacional corredor humanitario urgente, plan de rescate económico y fin a la violencia que asfixia uno de los destinos más importantes del Caribe colombiano.
La violencia en la Sierra Nevada tocó fondo para el turismo. Desde el lunes pasado, el cierre de la Troncal del Caribe en el tramo que une Santa Marta con La Guajira dejó sin salida a los hoteleros del corredor Tayrona-Palomino, quienes este martes elevaron un grito de auxilio dirigido directo a la Presidencia, ministerios y gobernación. No es solo un llamado desesperado: es una declaración formal de emergencia económica y quiebra inminente.
En una carta contundente, los empresarios responsabilizaron de la crisis a los enfrentamientos entre el Ejército Nacional y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, grupo armado ilegal que controla esa zona del Caribe. Pero el problema viene de atrás. Antes de que estallara la violencia actual, el sector ya había caído en picada: reportan una reducción superior al 90 por ciento en la actividad económica, sumado a los apagones constantes que obligan a los hoteles a gastar fortunas en generadores solo para mantener las puertas abiertas.
Lo más grave, sin embargo, es lo que denuncian sobre el control que ejercen sobre ellos los grupos armados. Los hoteleros advierten directamente a estos actores ilegales: "Bajo ninguna circunstancia pretendan ejercer presión para el cobro de extorsiones o vacunas en los próximos meses. Con una afectación del 90% en nuestros ingresos, las cajas de los hoteles están en cero. Exigir contribuciones forzadas a un sector que ustedes mismos han quebrado con sus combates, bloqueos y monopolios no es solo una ilegalidad, es un acto de deshumanización que terminará por cerrar definitivamente las puertas del empleo en la Sierra Nevada. No hay dinero para la guerra". Además denuncian que los grupos armados los obligan a comprar suministros, alimentos y servicios únicamente a proveedores que ellos autorizan, lo que encarece aún más la operación y destruye la libre competencia.
La situación se torna más urgente cuando se habla de las personas. Cientos de turistas nacionales y extranjeros quedaron atrapados en los hoteles de la zona. Algunos perdieron vuelos, otros están sin medicamentos ni servicios básicos. Los hoteleros alertan sobre un posible desabastecimiento de agua, gas y alimentos si los bloqueos continúan. Por eso pidieron con carácter urgente a la Cruz Roja, Defensoría del Pueblo, Ejército y Policía que habiliten un corredor humanitario seguro para evacuaciones voluntarias y entrada de ambulancias y vehículos de suministro.
También levantaron una mano pidiendo al Gobierno Nacional un plan de salvamento económico que incluya exenciones tributarias, congelamiento de deudas y subsidios a la nómina. Sin esto, advierten, muchos hoteles cerrarán para siempre. En el fondo de todo está un mensaje claro: "El turismo de la Sierra Nevada no resiste un día más de guerra, extorsión ni bloqueos. Exigimos el derecho al trabajo, a la libre empresa y, por encima de todo, el respeto por la vida".
Fuente original: Seguimiento

