Hospital de Bocagrande en crisis por deudas de EPS Coosalud; Distrito interviene
El Nuevo Hospital de Bocagrande enfrenta una grave crisis financiera por falta de pago de servicios de la EPS Coosalud, lo que ha puesto en riesgo el pago de salarios y la continuidad de la atención. Tras denuncias públicas de la Veeduría en Salud Color Esperanza, la Secretaría de Salud Distrital convocó una mesa de trabajo con los actores involucrados para buscar soluciones inmediatas. Las autoridades y organizaciones civiles adelantarán un seguimiento permanente para garantizar que las medidas se cumplan.
La deuda que mantiene la EPS Coosalud con el Nuevo Hospital de Bocagrande por servicios prestados ha generado una crisis financiera que tiene al borde del colapso a una de las instituciones de salud más importantes de Cartagena. La situación se hizo pública gracias a las denuncias de la Veeduría en Salud Color Esperanza, lo que movió a las autoridades distritales a actuar.
El principal impacto se siente en los bolsillos de médicos, enfermeros, personal asistencial y trabajadores administrativos del hospital, quienes ven en peligro el pago oportuno de sus salarios. Pero la preocupación va más allá: están en juego los servicios de salud que reciben miles de cartageneros y habitantes de la zona de influencia del centro asistencial. Sin recursos, la institución no puede mantener su operación normal ni garantizar una atención de calidad a los pacientes.
Ante el llamado urgente de trabajadores y comunidad, Rafael Navarro España, director de la Secretaría de Salud Distrital (DADIS), convocó de inmediato una mesa de trabajo donde se reunieron representantes del hospital, delegados de Coosalud, el nuevo agente interventor de la EPS, personal médico y otros actores del sistema de salud. El objetivo fue claro: analizar la crisis y diseñar soluciones que eviten una afectación mayor.
Durante el encuentro se discutieron mecanismos de corto plazo orientados a garantizar que los recursos fluyan hacia las obligaciones más urgentes de la institución, especialmente los salarios atrasados y el funcionamiento diario del hospital. Se reconoce que el Nuevo Hospital de Bocagrande no es cualquier centro de salud: es estratégico en la red de servicios de Cartagena, atiende a usuarios de distintos sectores de la ciudad y es fundamental para habitantes de la zona insular que dependen de sus servicios especializados.
La Veeduría en Salud Color Esperanza resaltó el papel del DADIS como facilitador del diálogo y reconoció que la visibilización pública de la crisis abrió canales de comunicación que antes no existían. Ambas organizaciones anunciaron que harán seguimiento permanente a los compromisos que se adopten, ejerciendo vigilancia ciudadana para garantizar que las soluciones se materialicen de verdad.
La veeduría recordó que su trabajo responde a una convicción: "Porque somos la voz de quienes muchas veces no son escuchados". Esto incluye a los trabajadores del hospital, los pacientes y toda la comunidad cartagenera que depende de servicios de salud dignos y oportunos.
Fuente original: Las Noticias Cartagena

