Hallan tres hombres ejecutados en el Cauca con panfleto que reclama autoría de disidencias de las Farc

El Cauca vuelve a enfrentarse a un episodio violento durante el puente festivo de mayo: encontraron tres cuerpos sin vida en la vereda La Palomera, entre Santander de Quilichao y Jambaló. Los cadáveres presentaban múltiples impactos de bala en la cabeza y junto a ellos dejaron un panfleto amenazante firmado por supuestas disidencias de las Farc. Las autoridades advierten sobre la reactivación de prácticas de "limpieza social" que buscan imponer control mediante el terror en comunidades indígenas y campesinas.
La onda de violencia armada que se ha intensificado durante este segundo puente festivo de mayo ha vuelto a golpear duramente al Cauca, sumiendo nuevamente en pánico a las comunidades del norte de la región. Un hallazgo macabro ocurrido en las últimas horas en la vereda La Palomera, ubicada sobre la carretera que conecta a Santander de Quilichao con Jambaló, ha puesto en máxima alerta a indígenas y campesinos del territorio.
Los tres cuerpos fueron encontrados amontonados a un lado de la vía por transportistas y pobladores que pasaban por la zona. De acuerdo con reportes preliminares, las víctimas aún no han sido identificadas formalmente por autoridades forenses, pero presentaban múltiples impactos de bala concentrados principalmente en la cabeza, lo que indica que fueron ejecutadas en estado de total indefensión. Las autoridades catalogan el hecho como una masacre más en la región.
Lo que ha generado aún más zozobra entre los lugareños es el mensaje que los perpetradores dejaron en la escena. Junto a los cuerpos, los investigadores encontraron un panfleto escrito en cartón con amenazas explícitas. Según fuentes comunitarias, el letrero contenía la frase "Atención todos los malandros, ratas de motos y jíbaros así van a quedar. Atte: FARC-EP". Este mensaje atribuye preliminarmente el crimen a estructuras disidentes de las Farc que tienen fuerte operación en esta zona del suroccidente colombiano.
Defensores de derechos humanos señalan que estos panfletos reflejan la reactivación de dinámicas de "limpieza social", mediante las cuales grupos armados ilegales intentan ejercer control violento sobre la población, imponer su propia autoridad ilegal y someter a las comunidades bajo el miedo y la coacción armada.
El operativo de investigación enfrentó dificultades importantes. El temor a emboscadas y a la presencia de artefactos explosivos improvisados en los alrededores retrasó inicialmente el ingreso de la Fuerza Pública y del personal del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía. Fueron miembros de las guardias comunitarias y autoridades locales quienes alertaron sobre la urgencia de retirar los cuerpos del lugar.
Con este nuevo caso, Colombia registra al menos 55 masacres en lo que va del año, según monitoreo del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz. El Cauca se consolida como uno de los epicentros críticos de una violencia que golpea de múltiples formas al país, dejando a sus habitantes atrapados entre la incertidumbre y el terror que imponen los grupos armados ilegales.
Fuente original: La Guajira Noticias


