Hallan sin vida a dos hermanas desaparecidas en Malambo tras once días de búsqueda

Sheerydan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17, salieron rumbo al carnaval de Malambo el 17 de febrero y nunca regresaron. Sus cuerpos fueron encontrados el 28 de febrero en una zona boscosa del barrio Maranatha, después de que residentes reportaran un fuerte olor. La familia asegura haber recibido mensajes extorsivos exigiendo dinero y afirma que las autoridades inicialmente calificaron el caso como "autosecuestro".
La familia de dos hermanas menores de edad vive el dolor más profundo tras once días de angustia. Sheerydan Sofía, de apenas 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17, desaparecieron el pasado 17 de febrero cuando decidieron salir hacia la celebración del carnaval de Malambo, en el Atlántico. Esa noche, la más joven no quería ir, pero Keyla Nicolle la convenció diciendo que regresarían pronto. Nunca volvieron a casa.
El 28 de febrero, once días después de su desaparición, los cuerpos de ambas fueron hallados en una zona boscosa del barrio Maranatha. Residentes de la zona alertaron a las autoridades por un fuerte olor que salía de un predio cercano. Los peritos judiciales encontraron los restos con signos evidentes de violencia y en avanzado estado de descomposición. La madre de las menores confirmó sus identidades reconociendo los tatuajes que llevaban.
Lo que hace aún más angustioso este caso es lo que sucedió horas después de que salieran de casa. La familia comenzó a recibir mensajes intimidantes. "Tipo once para doce nos comenzaron a enviar mensajes que las tenían secuestradas y que pagara, primero 50 millones de pesos después bajaron a 20 y a 10 millones de pesos", relató Wendy Hernández Noriega, hermana mayor de las víctimas, a El Heraldo.
Lo más preocupante es cómo las autoridades respondieron inicialmente a la denuncia. Según cuenta la familia, lejos de tomar el caso con seriedad, les dijeron que se trataba de un "autosecuestro". Wendy fue clara en su frustración: "Nos decían que era un autosecuestro, y sabía que mis hermanas no se iban a prestar para eso. Nunca vieron los videos que le enviaron a mi mamá. No hacían nada".
Las jóvenes, quienes residían en Barranquilla, se trasladaron a Malambo en un carro que alguien les había enviado, según relató la madre. Cuando se fueron, la familia intentó mantener comunicación con ellas, pero nunca respondieron. "Ellas siempre que salían, siempre trataban de comunicarse con mi mamá", explica Wendy, lo que hace aún más claro que algo anormal sucedió esa noche.
Ahora quedan muchas interrogantes sin responder: quién les hizo daño, qué sucedió exactamente durante esas horas, y por qué el sistema inicial no las protegió cuando había indicios claros de que necesitaban ayuda. Las autoridades competentes tienen la responsabilidad de esclarecer estos hechos y garantizar justicia para Sheerydan Sofía y Keyla Nicolle.
Fuente original: El Tiempo - Colombia

