"Hablen con mi mamá": el hermano de Colmenares pide explicación humana tras absolución definitiva
La Corte Suprema dejó en firme la absolución de Laura Moreno y Jessi Quintero en la muerte de Luis Andrés Colmenares. Jorge Colmenares, hermano de la víctima, reconoce que legalmente el proceso terminó, pero pide que ambas mujeres se acerquen a su familia y expliquen lo que pasó esa noche de octubre de 2010. La familia mantiene convicción de que el caso no fue accidental y estudia acudir a tutela e instancias internacionales.
El fallo definitivo de la Corte Suprema que deja absueltas a Laura Moreno y Jessi Quintero en el caso de la muerte de Luis Andrés Colmenares volvió a remover la herida en una de las familias más marcadas por la justicia colombiana. Pero esta vez la reacción no fue de rabia legal, sino de un llamado emocional: Jorge Colmenares, hermano de la víctima, pidió directamente a ambas mujeres que vayan más allá de lo que un juez puede fallar y den una explicación humana a su madre sobre lo ocurrido la madrugada del 31 de octubre de 2010.
Jorge aceptó que en términos legales el camino prácticamente se acabó para ellas. No habrá nuevas condenas, no habrá nuevas sentencias que las persigan. Pero dejó claro algo que cualquiera entiende: para su familia, una sentencia definitiva no cierra ni el dolor ni las preguntas que llevan más de dieciséis años sin respuesta. Entonces, en lugar de seguir gritando en los juzgados, decidió dirigirse directo a ellas: que hablen, que cuenten lo que saben, que conecten con la realidad de una madre que sigue lidiando con la muerte de su hijo.
El hermano de Luis Andrés fue contundente en su mensaje. Mencionó que conforme a interceptaciones que salieron a la luz durante el proceso, tanto Moreno como Quintero tendrían información clave sobre esa noche. "Se los digo de frente", expresó, apelando no a expedientes ni jurisprudencia, sino a la conciencia. Sin una condena pendiente que temer, dijo, ya no hay razón legal para guardar silencio. Solo queda la posibilidad de hacer un acto de humanidad con una familia destrozada.
Sin embargo, Jorge fue claro en otro punto igualmente importante: la familia Colmenares no considera que el caso esté cerrado. Aunque la justicia ordinaria selló su fallo, ellos siguen buscando respuestas por otros caminos. Mencionó la posibilidad de interponer una tutela y de llevar el caso a instancias internacionales, porque para ellos sigue siendo evidente que la muerte de Luis Andrés no fue accidental como se ha sentenciado.
A los 31 años, Jorge es abogado y figura política, pero su vida se trazó desde los 15, cuando perdió a su hermano. Ese suceso no solo lo marcó personalmente, sino que lo llevó a dedicar energía y carrera profesional a este caso. Dieciséis años después, sigue siendo una de las voces más visibles en la búsqueda de respuestas, recordándole al país que para las familias de víctimas, la justicia formal a veces queda corta.
Fuente original: Noticias Valledupar


