Gustavo Bolívar defiende a Aída Quilcué: "Las grandes empresas ya no exigen títulos"

El exdirector del Departamento para la Prosperidad Social salió al paso de las críticas contra la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda por no tener formación universitaria. Bolívar aseguró que en el mundo actual las capacidades y la experiencia pesan más que los diplomas. Destacó la trayectoria de Quilcué en liderazgo indígena, derechos humanos y políticas de sustitución de cultivos ilícitos.
En medio del debate sobre la preparación académica de Aída Quilcué para ocupar la Vicepresidencia, Gustavo Bolívar decidió salir en su defensa. El exfuncionario, en una conversación con la revista Semana, rechazó la idea de que la falta de títulos universitarios sea un obstáculo para ejercer cargos públicos de alto nivel.
Según Bolívar, la realidad laboral ha cambiado significativamente. "Lo que pasa es que en el mundo hoy no tener títulos no significa que uno no sea educado. Es muy distinto. De hecho, las grandes empresas en el mundo ya no exigen títulos", manifestó. Con esta afirmación, el exdirector del Departamento para la Prosperidad Social planteó que la educación formal y la preparación de una persona son cosas completamente distintas.
El argumento de Bolívar se enfoca en la trayectoria concreta de Quilcué. Recordó que la lideresa indígena ha ocupado posiciones de liderazgo tanto dentro de las comunidades indígenas como en el Congreso de la República. Para Bolívar, esos espacios de responsabilidad hablan por sí solos sobre su capacidad de gestión.
Lo que más resalta en la defensa es el reconocimiento de los conocimientos que Quilcué ha adquirido fuera de las aulas. "Ella es una mujer sabia, es una mayora, es una gobernadora, tiene una inteligencia ancestral y una sabiduría que la hace merecedora de ese liderazgo", dijo Bolívar, apelando a la experiencia acumulada a través del liderazgo social.
Además, el exfuncionario subrayó que la dirigente indígena cuenta con experiencia en temas críticos para el país: derechos humanos, atención a víctimas y políticas de sustitución de cultivos de uso ilícito. Con esto, buscó demostrar que Quilcué no solo tiene legitimidad política, sino también conocimiento práctico en asuntos complejos que requiere manejar la administración pública.
Fuente original: Seguimiento
