Guerra en Ormuz: EE. UU. e Irán se disputan el Estrecho mientras Teherán amenaza bancos

El Estrecho de Ormuz, vital para el comercio mundial de petróleo, se ha convertido en zona de combate entre Estados Unidos e Irán. Ambas potencias han atacado buques en las últimas horas, paralizando casi completamente el transporte marítimo. Ahora Irán ha ampliado sus objetivos de represalia y advierte que golpeará instituciones financieras vinculadas a Washington e Israel en toda la región.
El Estrecho de Ormuz vive días de tensión extrema. En las últimas horas, tanto Estados Unidos como Irán han lanzado ataques contra embarcaciones en este paso estratégico por donde transita una quinta parte del petróleo mundial. El miércoles 11 de marzo, tres buques comerciales fueron golpeados mientras transitaban por la zona, dejando un saldo de marineros desaparecidos y daños en los cascos de las naves.
Uno de los incidentes más graves fue el del carguero tailandés Mayuree Naree, que fue atacado por combatientes iraníes según reveló la Guardia Iraní. El ataque provocó un incendio que obligó a evacuar a 20 de los 23 tripulantes, mientras que tres marineros quedaron desaparecidos. En el mismo día, otros dos barcos más, uno con bandera japonesa y otro de las Islas Marshall, también recibieron impactos de proyectiles. La situación es tan crítica que la Armada estadounidense está rechazando casi diariamente solicitudes de escolta para buques mercantes, considerando que el riesgo sigue siendo demasiado alto.
El bloqueo impuesto por Teherán ha paralizado casi completamente el tráfico marítimo. Las navieras más grandes del mundo están sufriendo el impacto: Maersk, uno de los mayores grupos de transporte de contenedores, tiene 10 barcos varados y estima que necesitaría al menos una semana para reanudar operaciones normales si se alcanza un alto el fuego. Los contenedores se apilan en aguas del Golfo a la espera de poder continuar sus viajes.
Paradójicamente, mientras el resto del comercio marítimo se paraliza, Irán ha aprovechado la situación para aumentar sus propias exportaciones. Según reportes, Teherán está exportando más petróleo a través del Estrecho que antes de iniciarse la escalada del conflicto, lo que demuestra su control sobre esta vía estratégica. La compañía Kpler registra que en la última semana Irán exportó petróleo a un ritmo de 2,1 millones de barriles diarios.
Las represalias iraníes no se limitan al Estrecho. Este 11 de marzo, Irán anunció que su Ejército comenzará a atacar bancos e instituciones financieras en Oriente Medio vinculadas a Estados Unidos e Israel. La advertencia surge después de un ataque contra el Sepah, uno de los bancos públicos más grandes del país. Ebrahim Zolfaqari, portavoz del cuartel general del comando militar iraní, expresó que "Con esta acción ilegítima y poco común, el enemigo nos obliga a atacar centros económicos y bancos vinculados al régimen estadounidense y sionista en la región". Además, advirtió a los civiles que se mantengan al menos un kilómetro de distancia de las sedes bancarias.
La amenaza ya ha generado reacciones inmediatas. HSBC cerró todas sus sucursales en Qatar hasta nuevo aviso para garantizar la seguridad de clientes y personal. Dubái, sede de numerosas instituciones financieras internacionales, Arabia Saudí y Bahrein están en especial riesgo por esta escalada. Lo que comenzó como una guerra de proyectiles en el Estrecho se está transformando en un conflicto que amenaza con desestabilizar toda la economía regional.
Fuente original: France 24 - Medio Oriente



