Guajiros cierran carretera por los interminables apagones: "Cobran pero no dan servicio"
Decenas de ciudadanos bloquearon la vía que une Barrancas y Fonseca el miércoles por la noche en protesta contra los constantes cortes de electricidad que afectan la región. Los manifestantes denuncian que los apagones ocurren varias veces al día, dañan electrodomésticos, pero la empresa Air-e sigue cobrando y suspendiendo servicios sin demoras. El bloqueo continuará hasta que haya soluciones concretas.
La paciencia se agotó en el sur de La Guajira. Decenas de ciudadanos tomaron la vía que conecta a Barrancas con Fonseca la noche del miércoles para protestar contra lo que ya es insoportable: unos apagones que no dan tregua y que tienen a la comunidad al borde de la desesperación.
Todo comenzó cuando nuevamente se fue la luz alrededor de las 7 de la noche. Pero este corte fue la gota que rebosó la copa. Según los manifestantes, el servicio eléctrico se va varias veces al día, algo que se ha convertido en la norma en los últimos meses y que está quebrando la calidad de vida de los habitantes de la zona.
Lo que más molesta a la gente no es solo la oscuridad. Los guajiros aseguran que esos apagones constantes y las variaciones de voltaje han dañado refrigeradores, televisores, aires acondicionados y toda clase de electrodomésticos en sus casas. Y aquí está lo que más les duele: mientras Air-e, la empresa que administra el servicio, no garantiza energía estable, sigue cobrando como si nada pasara. Peor aún, no duda en suspender el servicio de inmediato a quien no pueda pagar.
Los ciudadanos apuntan que desde que Air-e llegó al departamento, los problemas de electricidad se dispararon. Las interrupciones que antes eran ocasionales ahora son cosa de cada día, varias veces. Por eso decidieron bloquear la carretera: es su forma de decir que esto ya no se puede seguir permitiendo.
La comunidad fue clara en el mensaje: el bloqueo se mantiene hasta que la empresa le presente respuestas reales y soluciones que funcionen. No es un capricho. Es supervivencia en una región donde sin electricidad se paraliza casi todo.
Fuente original: Diario del Norte


