Guajirenses claman por agua, salud y seguridad al próximo presidente

Después de la segunda vuelta presidencial, habitantes de La Guajira manifestaron sus principales preocupaciones al nuevo gobierno. El agua potable, la salud, la seguridad y la educación emergen como las necesidades más urgentes del departamento. Ciudadanos de Riohacha, Dibulla, Barrancas y Villanueva coinciden en que estas demandas no pueden esperar más y deben ser prioridad desde los primeros meses de gobierno.
La segunda vuelta presidencial dejó en La Guajira nuevas expectativas ciudadanas. Aunque la mayoría de votantes en el departamento respaldó a Iván Cepeda, el preconteo nacional favoreció a Abelardo de la Espriella. Lo que quedó claro es que los guajirenses tienen un mensaje muy definido para quien llegue a la presidencia: necesitan soluciones concretas y ya.
En municipios como Riohacha, Dibulla, Barrancas y Villanueva, la gente no se anda por las ramas. El agua es la obsesión número uno, y con razón. Yorledis Caro Ramírez cuenta que en su barrio el servicio llega pocas veces y por pocas horas, obligando a las familias a usar turbinas y almacenar agua como pueden. Maritza León Vanegas, exrectora de la universidad de La Guajira, fue directa: "el agua potable debe ser la prioridad, porque sin ese servicio se frena el desarrollo humano, social y económico". Sin agua potable no hay nada, y en La Guajira lo saben mejor que nadie.
Pero el agua no es la única batalla. La salud también grita en los barrios y veredas. Yorelis Polanco, docente wayuu, señaló que muchas familias viven en zonas dispersas y tienen dificultades para llegar a los centros urbanos, por lo que considera "necesario acercar servicios de salud a esas poblaciones". Julia Barliza, líder del Barrio Arriba, fue contundente: menores de edad están muriendo por desnutrición en La Guajira, y eso es inaceptable. Para ella, el próximo presidente debe "mirar con mayor atención la parte social del país" y crear oportunidades reales para mujeres cabeza de hogar, jóvenes y niños.
La seguridad también aparece en la lista de angustias. Dora Viveros, habitante colombo venezolana, asegura que muchas personas se sienten desprotegidas. Carlos García Carrillo fue enfático al advertir que "el país enfrenta momentos difíciles por la violencia y la inseguridad". Ciudadanos de Villanueva simplemente quieren vivir con tranquilidad y sentir que el Estado está ahí.
Lo interesante es que estos reclamos no vienen de una sola voz o un partido político. Astor Alarcón Fonseca planteó algo que toca fondo: el nuevo gobierno "debe manejar los recursos públicos con equilibrio y dar prioridad a la población vulnerable", pero también debe "cambiar la forma como se toman las decisiones, para que las soluciones nazcan desde las necesidades locales y no queden concentradas en Bogotá". En otras palabras, los guajirenses piden que alguien en el gobierno finalmente los mire a los ojos y entienda que La Guajira no puede seguir esperando.
Fuente original: La Guajira Hoy

