Grupo armado disidente entra a escuela en el Cauca y reparte propaganda entre estudiantes

Miembros del frente Jaime Martínez de las disidencias del Estado Mayor Central ingresaron a una institución educativa en la zona del Naya, entre Cauca y Valle del Cauca, para repartir cuadernos y útiles escolares con mensajes de la organización. Los hombres llegaron armados en camionetas e intimidaron a los docentes, quienes fueron obligados a acompañar el recorrido. Líderes sociales advierten sobre riesgos de reclutamiento y adoctrinamiento de menores en espacios que deberían ser seguros.
En la zona montañosa del Naya, que divide a Cauca y Valle del Cauca, integrantes de un grupo armado disidente volvieron a meterse en espacios comunitarios. Esta vez fue directamente en una escuela, donde hombres uniformados con distintivos de la organización caminaron entre salones de clase repartiendo cuadernos y otros útiles escolares a los estudiantes.
Lo que preocupa a muchos es cómo sucedió. Según testigos, los hombres llegaron en camionetas y pidieron entrar. La intimidación fue suficiente: no hubo resistencia. Los maestros terminaron acompañando el recorrido por los salones mientras los menores recibían el material. En las imágenes que circulan se ve a estos uniformados interactuando directamente con niños en pasillos y espacios deportivos. Parte de lo entregado, según reportes, llevaba mensajes o símbolos de la estructura armada.
El problema de fondo es mucho más preocupante. Líderes sociales insisten en que esto no es simplemente un acto de generosidad. Cuando hombres armados irrumpen en escuelas, generan riesgos inmediatos para estudiantes y docentes, especialmente en zonas donde operan varios grupos. Además, advierten sobre posibles acciones de reclutamiento y adoctrinamiento ocurriendo a plena luz del día, en espacios que deberían ser de protección, sin que se vea intervención clara de las autoridades.
William Espinoza, presidente de la Asociación de Personeros del Valle, fue más lejos en su análisis. En diálogo con Blu Radio señaló que este tipo de hechos configurarían vulneraciones graves. Según explicó, usar entregas de material escolar como forma de contacto con estudiantes podría derivar en escenarios de instrumentalización de menores, algo que requiere verificación y respuesta urgente por parte de las autoridades competentes.
Fuente original: El Colombiano - Colombia


