Golpe al Clan del Golfo: destruyen dos minas ilegales de oro en Antioquia
La Cuarta Brigada del Ejército y la Policía Nacional desmantelaron dos operaciones mineras ilegales en San Luis y Puerto Nare, inutilizando maquinaria pesada y generando pérdidas económicas cercanas a mil millones de pesos para la organización criminal. Además de afectar las finanzas del Clan del Golfo, la operación expuso un daño ambiental devastador: seis hectáreas degradadas, miles de árboles talados y contaminación de fuentes de agua que tardará más de tres décadas en recuperarse.
En Antioquia se ejecutó un nuevo operativo contra las estructuras delictivas que financian al Clan del Golfo. Soldados del Batallón Especial Energético y Vial N.° 4, trabajando junto con la Policía Nacional a través de sus unidades especializadas en minería y seguridad territorial, lograron inutilizar dos centros de extracción ilegal de oro en los municipios de San Luis y Puerto Nare. La operación implicó la destrucción de equipos por un valor que supera los mil millones de pesos, afectando los ingresos de la organización criminal que operaba en la zona.
Lo que encontraron las autoridades fue prácticamente una pequeña industria subterránea. Durante el allanamiento desactivaron dos excavadoras, tres clasificadoras, cuatro dragas tipo buzo, cinco motores compresor, siete motobombas a combustión, un motor industrial y una planta eléctrica, entre otros equipos. También aseguraron 1.000 galones de ACPM, 600 metros de manguera de succión y cuatro granadas de succión. Los investigadores determinaron que estos dos centros producían mensualmente cerca de 10.080 gramos de oro que se comercializaban en mercados ilegales por más de 5.000 millones de pesos mensuales.
Pero más allá de los números de dinero incautado, lo que preocupa a las autoridades ambientales es la huella que dejaron años de explotación sin control. El daño ecológico es casi irreversible: afectaron aproximadamente seis hectáreas de terreno, removieron cerca de 45.000 metros cúbicos de suelo y subsuelo, talaron alrededor de 4.000 árboles y contaminaron los afluentes y cuencas hídricas de la región. Según los expertos ambientales, la recuperación natural de estos ecosistemas podría tomar más de 30 años, un costo que pagan las comunidades locales, la fauna y la flora del Magdalena Medio antioqueño.
Fuente original: Hora 13 Noticias
